Una controversia por el uso de inmuebles de propiedad municipal en Valdivia abrió cuestionamientos sobre el destino de edificios entregados hace más de dos décadas al Centro de Estudios Científicos (CECs), luego de que se constatara la presencia de dependencias de la Universidad San Sebastián (USS) en instalaciones cuyo uso está regulado por contratos de comodato.
La situación fue denunciada públicamente por la concejala Paola Rivera, quien en dos sesiones del Concejo Municipal cuestionó que espacios pertenecientes al patrimonio comunal estén siendo utilizados por una institución privada y solicitó revisar la continuidad de los contratos.
La edil endureció sus cuestionamientos durante la sesión del 21 de octubre, cuando sostuvo que las instalaciones estarían siendo aprovechadas con fines económicos particulares, mientras el municipio continúa destinando recursos al arriendo de oficinas en distintos sectores de Valdivia.
«Colegas, estamos pagando todos los meses una millonada en arriendos en diferentes inmuebles acá en Valdivia, teniendo un inmueble que perfectamente podría ser usado por oficinas de este municipio», manifestó Rivera.
La concejala también cuestionó el beneficio que obtiene la Municipalidad de Valdivia de mantener vigente el comodato, asegurando que «no tiene ningún beneficio para nosotros como municipalidad, sino que está siendo ganancia para un privado».
En su intervención, Rivera afirmó además que el CECs ya no estaría funcionando en el inmueble cuestionado y sostuvo que la presencia de la universidad respondería a un aprovechamiento económico de las instalaciones. Se trata de afirmaciones de la concejala que no han sido establecidas como hechos por la autoridad municipal y que son controvertidas por la dirección del centro científico.
Fiscalización municipal confirmó presencia de la USS
Los cuestionamientos tienen como antecedente una fiscalización realizada el 31 de julio de 2026 por la Municipalidad de Valdivia, que constató la existencia de oficinas y salas identificadas con unidades de la Universidad San Sebastián, además de pendones correspondientes a sus facultades y carreras, en dependencias del CECs.
De acuerdo con los antecedentes publicados por El Mostrador, la inspección permitió detectar una situación que no había sido observada en los mismos términos durante una fiscalización anterior, efectuada el 10 de marzo de 2025.
Los inmuebles involucrados corresponden al antiguo Hotel Schuster, el ex Hotel Unión y la Casa Schüler, ubicados en el sector de avenida Arturo Prat, en Valdivia.
Según la información proporcionada por el municipio al citado medio, las propiedades fueron entregadas al CECs mediante contratos suscritos en marzo y junio de 2000 y mayo de 2001, todos por un plazo de 99 años y aprobados previamente por el Concejo Municipal.
Los comodatos establecen que los inmuebles deben destinarse a las actividades científicas del centro y, en determinados casos, a funciones administrativas. También contienen una prohibición expresa de cederlos total o parcialmente a terceros.
En el caso particular del antiguo Hotel Schuster, el contrato establece que debe funcionar como sede oficial del Centro de Estudios Científicos.
Sin embargo, la presencia de dependencias universitarias no constituye, por sí sola, una infracción acreditada. La Municipalidad de Valdivia no ha informado públicamente que exista un incumplimiento de los contratos y mantiene los antecedentes bajo evaluación jurídica.
Concejala pidió evaluar el término del comodato
Los cuestionamientos de Rivera fueron planteados inicialmente durante la sesión del Concejo Municipal del 7 de octubre.
En esa oportunidad, la concejala manifestó su preocupación por la utilización del antiguo Hotel Schuster y aseguró haber visitado personalmente las instalaciones, donde constató la presencia de la Universidad San Sebastián.
«Me preocupa que inmuebles municipales estén siendo ocupados por universidades privadas», expresó durante su intervención.
La edil también denunció la existencia de una cafetería que, según afirmó, sería utilizada exclusivamente por académicos y estudiantes de la institución.
En la misma sesión solicitó a la alcaldesa Carla Amtmann y a sus colegas concejales examinar la situación contractual del inmueble y considerar la posibilidad de poner término al comodato si se acreditaba un incumplimiento de sus condiciones.
Ante esta intervención, la alcaldesa Carla Amtmann reconoció que la situación ya estaba siendo examinada por el municipio.
«Nosotros hemos estado fiscalizando ese recinto y tenemos una opinión jurídica también al respecto», respondió la jefa comunal.
Pese a ello, Rivera volvió a plantear el problema durante la sesión del 21 de octubre, insistiendo en la necesidad de revisar el destino de los inmuebles y cuestionando que propiedades municipales puedan estar generando beneficios económicos para instituciones privadas, mientras la administración comunal mantiene gastos por concepto de arriendo de oficinas.
CECs rechaza cuestionamientos y defiende convenio con la universidad
Frente a las críticas, el director del Centro de Estudios Científicos, Felipe Barros, defendió la relación con la Universidad San Sebastián y aseguró que el convenio ha contribuido a mejorar la situación financiera de la institución.
En declaraciones publicadas por El Mostrador, explicó que la colaboración con universidades forma parte del trabajo habitual del centro y descartó que se haya producido un cambio sustantivo en el destino de sus instalaciones.
Sobre el cumplimiento de las obligaciones establecidas en los contratos de comodato, Barros afirmó que «básicamente esto no ha cambiado, se hace lo mismo que se hacía antes».
El director también rechazó los cuestionamientos formulados por Rivera, señalando que «Yo creo que está bien desinformada la concejala».
Respecto de la cafetería mencionada por la edil, sostuvo que no es exclusiva de profesores y estudiantes de la USS, sino que se encuentra disponible para las personas que ingresan al CECs, cuyas instalaciones cuentan con acceso controlado.
Barros aseguró, además, que estaba convencido de que el centro cumplía las condiciones de los comodatos y señaló desconocer la opinión jurídica mencionada por la alcaldesa.
Por su parte, la Universidad San Sebastián, consultada por El Mostrador sobre su presencia en los inmuebles, indicó que correspondía al CECs entregar una respuesta.
Municipio mantiene antecedentes bajo revisión jurídica
Según la información proporcionada por la Municipalidad de Valdivia a El Mostrador, los antecedentes recopilados durante la fiscalización del 31 de julio se encuentran en la Dirección de Asesoría Jurídica, unidad que deberá determinar las medidas que correspondan conforme a los contratos.
Hasta ahora no se ha informado públicamente de una resolución que establezca un incumplimiento contractual ni de una decisión de poner término a los comodatos.
La denuncia formulada por la concejala Paola Rivera instala así una discusión sobre el uso de patrimonio municipal entregado para fines científicos, la participación de una universidad privada en esas instalaciones y los eventuales beneficios económicos derivados de esa relación, cuya compatibilidad con las obligaciones contractuales sigue pendiente de una determinación municipal.

















