La sala de la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley denominado “Escuelas Protegidas”, iniciativa que busca fortalecer la seguridad en los establecimientos educacionales y que ahora deberá continuar su tramitación en el Senado.
La propuesta fue visada en general con 103 votos a favor, 43 en contra y 3 abstenciones, tras una extensa discusión que se prolongó por más de una jornada. Con este resultado, el texto será revisado por la Comisión de Educación del Senado antes de su paso a la sala de la Cámara Alta.
El proyecto, presentado por el gobierno de José Antonio Kast, contempla medidas como la revisión de mochilas y mayores atribuciones para los establecimientos, con el objetivo de prevenir hechos de violencia en el entorno escolar.
Pese al respaldo mayoritario, la tramitación estuvo marcada por tensiones políticas. Desde sectores de oposición se levantaron reservas de constitucionalidad, las que —según adelantaron— derivarán en un requerimiento ante el Tribunal Constitucional. En total, las diputadas Daniela Serrano (PC) y Emilia Schneider (FA) realizaron siete reservas, a las que se sumó el diputado Héctor Ulloa (PPD).
Desde el Frente Amplio, la diputada Emilia Schneider planteó que el enfoque del proyecto debiera ser distinto, señalando que “acá lo que hay que hacer es implementar la ley de convivencia educativa, invertir en salud mental juvenil y tener un buen control de armas como sociedad”.
Asimismo, la diputada Ana María Gazmuri advirtió la necesidad de fijar límites claros en la aplicación de las medidas, apuntando a evitar revisiones forzosas en menores de 14 años, resguardar la privacidad y establecer controles al actuar policial.
Desde la bancada del Partido de la Gente (PDG), también hubo reparos. La diputada Paula Olmos afirmó que “el PDG no está en contra de la seguridad, pero sí vamos a velar por cuidar a nuestros docentes y asistentes de la educación. Este proyecto tiene vacíos importantes y no fuimos escuchados donde correspondía”.
Por su parte, el Ejecutivo defendió el diseño de la iniciativa. La ministra de Educación, María Paz Arzola, destacó el respaldo obtenido y argumentó que una regulación excesiva podría dificultar su implementación. “Existe la tentación de querer sobreregular materias que en la práctica terminan entorpeciendo la aplicación de las medidas que hemos querido introducir. Esa es una de las razones por las que hemos optado por un proyecto que no entre tanto en detalle, que permita que los colegios incorporen en sus reglamentos internos medidas que los ayuden a hacer frente y prevenir hechos de violencia, sin generar una sobrecarga que haga estas medidas inaplicables”, explicó.
Con este escenario, el proyecto “Escuelas Protegidas” avanzará a su segundo trámite legislativo en el Senado, en medio de un debate que no solo divide al Congreso, sino que también anticipa una eventual controversia en el Tribunal Constitucional.








