La empresa AquaChile presentó el miércoles 15 de abril, en la sesión ordinaria N°77 del Concejo Municipal de Río Bueno, los principales antecedentes de su proyecto “Piscicultura de Río Bueno”, iniciativa que, según expusieron sus representantes, aún se encuentra en etapa de desarrollo y definición.
Al inicio de la exposición, el gerente de agua dulce de AquaChile, Pedro Ramírez, agradeció el espacio otorgado por el municipio y precisó el estado actual de la propuesta. “Este es un proyecto de piscicultura que estamos evaluando acá en la Región de Los Ríos, en la comuna de Río Bueno. Es un proyecto que todavía está en proceso de desarrollo, hay varias definiciones todavía que están pendientes”, indicó.
Ramírez explicó que AquaChile forma parte del holding Agrosuper y que desde 2019 la compañía tomó la decisión de salir de la operación en lagos y ríos para concentrar su producción de agua dulce en sistemas en tierra. En esa línea, sostuvo que el proyecto para Río Bueno seguiría ese modelo. “Todos los proyectos que nosotros operamos hoy día o que estamos evaluando, como este Río Bueno, es un proyecto que hoy día queremos hacer con estanques en tierra”, afirmó.
Durante su presentación, el ejecutivo detalló que la iniciativa considera el uso de derechos de agua ya existentes por parte de la empresa. “Nosotros, hoy día, contamos con un derecho de agua en el río que es de tres mil litros por segundo, el cual estaríamos captando, pasando esta agua por estanques en tierra y, finalmente, tratando el agua para devolverla al cauce del río”, señaló.
También explicó que el proyecto contempla dos etapas de crecimiento y que se emplazaría en un terreno de 37,5 hectáreas de propiedad de AquaChile. Respecto de la ejecución, indicó que la fase inicial de construcción podría extenderse por 17 meses y una segunda fase por cerca de 10 meses más. En materia laboral, aseguró que durante la construcción podrían generarse entre 100 y 200 empleos, mientras que en operación la planta requeriría cerca de 30 trabajadores en una primera etapa y 45 cuando se complete la expansión.

Sobre la tramitación ambiental, Ramírez fue explícito al señalar que la empresa aún no ha ingresado el proyecto al sistema de evaluación. “Es un proyecto que queremos ingresar a evaluación ambiental a través de una declaración de impacto ambiental. Todavía estamos trabajando en varias definiciones, pero queremos ingresar el segundo semestre de este año”, afirmó.
Junto con ello, aseguró que la empresa pretende mantener un proceso de vinculación anticipada con la comunidad y defendió los sistemas de tratamiento contemplados para el retorno de aguas al río. “Lo que nosotros estamos considerando hoy día para el proyecto como tratamiento de efluentes es mucho mejor que lo que exige la norma”, sostuvo.
Terminada la exposición de la empresa, se abrió el espacio para consultas e intervenciones de dirigentes sociales, representantes indígenas y autoridades comunales, instancia en la que surgieron críticas de fondo a la iniciativa.

Uno de los primeros en intervenir fue el lonco Luis Huaiquimilla, quien puso el foco en la relevancia cultural, identitaria y espiritual del río para el territorio. “Creo que la importancia que tiene el río, como bien lo acaba de expresar el alcalde, en la identidad de este territorio, sea mapuche o no mapuche”, planteó.
El dirigente cuestionó además la vía de evaluación ambiental que la empresa pretende utilizar. “Ellos van a presentar no un estudio de impacto ambiental, porque la ley lo obliga cuando son básicamente empresas que van a tener un efecto sobre el medio ambiente. Ellos presentan la otra forma, que es una forma también muy especial para eludir esas obligaciones”, afirmó.
Huaiquimilla también manifestó dudas respecto de la magnitud del uso de agua y del eventual efecto de la actividad sobre la calidad del río. “¿Cómo me van a garantizar ustedes, cuando la piscicultura chilena está todo escrito, que no van a contaminar las aguas?”, cuestionó. Junto con ello, remarcó que para el mundo mapuche el río posee una dimensión que trasciende lo material: “El río, en lo particular desde el mundo mapuche, tiene un proceso espiritual mucho más profundo que ver el agua”.
A continuación intervino Norma Valdovinos, quien expresó desconfianza frente a la capacidad del sistema de fiscalización para asegurar que los proyectos se ajusten efectivamente a las exigencias normativas. “La experiencia con la piscicultura nos dice que, por falta de fiscalización, no operan el cien por ciento como estipula un proyecto”, sostuvo.
En la misma línea, cuestionó el rol de los organismos fiscalizadores y advirtió sobre la fragilidad del patrimonio ambiental local. “Nosotros, como riobueninos, tenemos un capital natural”, señaló.

Posteriormente, la concejala Valeska Prieto planteó una pregunta directa sobre el peso real que tendría la opinión de la comunidad en la decisión de la empresa. “¿Tiene alguna injerencia o impacto en la empresa la opinión de la comunidad? ¿Se toma en cuenta en el momento de decidir?”, consultó.
La edil profundizó sus aprensiones al advertir que, a su juicio, este tipo de procesos suelen repetirse sin alterar el desenlace final. “Podemos llenarnos de discursos, podemos llenarnos de peticiones, pero ¿ustedes nos escuchan?”, dijo. Y agregó: “¿Ustedes van a escuchar a la comunidad esta vez cuando le decimos no?”.
En representación de la empresa respondió Francisco Sandoval, gerente de comunidades de AquaChile, quien afirmó que precisamente la exposición ante el concejo y otras reuniones previas forman parte del proceso de escucha temprana. “Precisamente esto que estamos haciendo, varios meses antes de que el proyecto ingrese a evaluación ambiental, son espacios de conversación (…) para ir escuchando a la comunidad”, señaló.
Sandoval agregó que la empresa está recogiendo las observaciones levantadas en estas instancias. “Créame que estamos tomando nota, escuchando, conversando, y en su minuto, cuando sea el tiempo, también le iremos comentando cómo nos hacemos cargo de las distintas inquietudes”, afirmó.
Más adelante, el concejal Waldo Flores manifestó su rechazo a la iniciativa y se sumó a las observaciones ya expuestas por representantes comunitarios y autoridades. “Yo me quería sumar a las palabras que ya se han dicho (…) en el sentido de rechazar hoy la instalación de esta piscicultura en el río”, expresó.
El edil sostuvo que el desarrollo no puede significar poner en riesgo el principal curso de agua de la comuna y vinculó parte de los problemas observados en el territorio con la presencia de pisciculturas ya instaladas. “Hoy en día, en el río Bueno y en los afluentes del río Bueno ya existen pisciculturas instaladas, y sí, se han visto consecuencias en el río”, afirmó.
Entre esas consecuencias, mencionó la proliferación de algas y la disminución de la pesca. “Hoy en día, en el río Bueno, en el verano hay, por ejemplo, proliferación de algas. Se ha visto mermar la pesca”, indicó.
Flores también puso en duda la credibilidad ambiental del proyecto, considerando el historial empresarial de AquaChile y Agrosuper. “Dado el historial de AgroSúper, dado el historial de AquaChile, a uno le cuesta creerlo”, afirmó. Luego remató con una frase que sintetizó su postura frente a la imagen proyectada por la empresa: “Nosotros lo que queremos es esa foto, pero esa foto de verdad (…) sin la piscicultura”.
En la misma línea, el concejal Cristian Quezada planteó que la posición del concejo debía expresarse de manera clara y sin ambigüedades. “Es una postura bien clara, que ustedes sepan que el concejo municipal de Río Bueno no está a favor y no va a apoyar esta piscicultura”, sostuvo.
Quezada pidió incluso formalizar públicamente esa posición institucional. “Hagamos una aclaración pública (…) que diga no a la piscicultura”, propuso.
El cierre del debate estuvo a cargo del alcalde de Río Bueno, Luis Reyes Álvarez, quien recordó que existe un acuerdo histórico del concejo comunal, adoptado en 2013, que rechaza intervenciones sobre el río y que, según señaló, sigue plenamente vigente.
“Yo me sumo a la postura histórica, que hay un acuerdo de concejo de años atrás, donde hoy día vamos a colocar a disposición toda la voluntad que sea necesaria y esté a nuestro alcance como municipio, para poder evitar que se instalen, no solo en el ámbito de piscicultura, sino cualquier intervención con respecto a nuestro río Bueno”, afirmó.
El jefe comunal añadió que su posición busca dar continuidad a una defensa sostenida del territorio. “Yo lo que estoy honrando es la lucha que dio el concejo pasado”, expresó.
No obstante, el alcalde también marcó una distinción entre la postura política del municipio y el derecho de la empresa a presentar sus antecedentes dentro del marco legal. “La empresa tiene todo el derecho de aportar con todos los antecedentes y todas las participaciones ciudadanas, que es el mejor momento para poder aclarar las dudas”, indicó.
La sesión dejó en evidencia un rechazo transversal entre los cinco concejales presentes, dirigentes sociales y representantes indígenas asistentes, quienes coincidieron en la necesidad de resguardar el río Bueno ante cualquier intervención que pueda afectar su valor ambiental, productivo, social, cultural y espiritual. La concejala Patricia Rojas no participó por motivos de salud, según fue mencionado durante la jornada.








