El ministro del Interior, Claudio Alvarado, abordó este jueves la agresión que afectó a la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, ocurrida el miércoles en el campus Isla Teja de la Universidad Austral de Chile, en Valdivia, Región de Los Ríos.
La secretaria de Estado había sido invitada a participar en la inauguración del año académico, instancia que se vio interrumpida por una manifestación estudiantil. Tras permanecer cerca de tres horas resguardada al interior del recinto, Lincolao fue agredida al momento de abandonar el lugar.
En ese contexto, el Gobierno del Presidente José Antonio Kast anunció la presentación de una querella como señal de respaldo a la autoridad. En conversación con Radio Duna, Alvarado expresó una condena categórica a lo ocurrido y confirmó avances en la identificación de los responsables.
“Primero que nada, lamentar profundamente que en aulas y dependencias universitarias ocurran este tipo de situaciones de violencia”, señaló el ministro, agregando que “hoy durante la mañana me informaban de que ya se tiene identificada a los tres líderes que tuvieron mayor participación, ya se sabe quiénes son”.
Según detalló, se trata de estudiantes y dirigentes estudiantiles, respecto de quienes indicó que “obviamente habrá que esperar su posterior detención”.
La autoridad también cuestionó el rol de la casa de estudios en materia de seguridad, asegurando que existían antecedentes previos sobre la manifestación. En esa línea, sostuvo que “cuando alguien invita a su casa a una persona, obviamente que tiene que entregarle la garantía y las condiciones para que esas personas se sientan cómodas”.
Alvarado enfatizó que la situación era previsible y que no se habrían adoptado las medidas necesarias. “Vemos que una situación que puede ser previsible por los ambientes previos, no se toma ningún resguardo y ninguna medida”, afirmó, agregando que la universidad “tiene que tener los medios y los elementos para ir detectando cuál es ese ambiente previo”.
Asimismo, planteó que, ante riesgos evidentes, incluso se debió evaluar la suspensión de la actividad: “Si existe realmente un riesgo para personas que invitan, tomarán mayores medidas de seguridad y en casos extremos suspenderán la actividad”.
El ministro también marcó una posición respecto al trasfondo de la protesta, señalando que “la educación es para formar profesionales, no es para formar activistas políticos violentos”, y calificó lo ocurrido como una manifestación de carácter político más que estudiantil.
Finalmente, hizo un llamado directo a la Universidad Austral de Chile a involucrarse activamente en el proceso. “Creo que aquí la universidad tiene que tener un rol fundamental en la investigación de estos hechos”, sostuvo, añadiendo que esperan que el plantel adopte medidas concretas.
“Más allá de la condena o de la declaración, nos gustaría que se tomen acciones y decisiones, sanciones, respecto a los estudiantes que estén involucrados en este hecho de violencia extrema contra la ministra de Ciencia”, concluyó, advirtiendo que minimizar lo ocurrido “no corresponde” y puede significar “ser cómplices de la violencia en nuestro país”.





