El presidente José Antonio Kast abordó este miércoles las críticas que ha enfrentado su Gobierno por el avance de las políticas migratorias comprometidas durante la campaña presidencial, particularmente respecto a la promesa de expulsar a 300 mil migrantes irregulares desde el inicio de su mandato.
Durante una actividad realizada en la Cámara Chilena de la Construcción, el Mandatario defendió la línea adoptada por su administración en materia migratoria y aseguró que aquella frase debía interpretarse como una señal política y no de forma literal.
“Algunos dicen: ‘Llevan 60 días y usted dijo que el primer día iba a expulsar a 300 mil migrantes’. Es una metáfora. Si alguien creyó que en un día vamos a expulsar a 300 mil, creo que entendió mal el mensaje”, afirmó Kast.
En la misma intervención, el jefe de Estado reiteró que el Ejecutivo mantendrá una postura estricta frente al ingreso irregular de extranjeros al país.
“Cada uno que quiera volver a entrar a Chile de manera irregular, lo vamos a detener y lo vamos a expulsar”, sostuvo.
La inmigración irregular fue uno de los principales ejes de la campaña presidencial de Kast, quien vinculó reiteradamente el fenómeno con problemas de delincuencia, crimen organizado y seguridad pública. En ese contexto, el entonces candidato promovió un discurso enfocado en el fortalecimiento del control fronterizo y en la ejecución de expulsiones masivas de personas en situación migratoria irregular.
Sin embargo, ya instalado en La Moneda, el Gobierno ha debido enfrentar cuestionamientos debido a las dificultades operativas y administrativas para concretar rápidamente las medidas comprometidas. Parte de las críticas surgieron luego de que el primer operativo aéreo de expulsión de migrantes irregulares se realizara recién en abril, pese al tono más duro planteado durante la campaña.








