En medio de una de las mayores crisis políticas que ha enfrentado su administración, el presidente de la República, José Antonio Kast, sostuvo este miércoles 4 de noviembre una audiencia privada con el papa León XIV en el Palacio Apostólico del Vaticano, como parte de su gira oficial por Europa.
El encuentro se desarrolló mientras en Chile continúa la controversia por los 56 decretos de reducción de condenas otorgados durante el actual Gobierno a personas sentenciadas por delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes, decisiones que han generado cuestionamientos al ministro de Justicia, Fernando Rabat, y a la conducción política del Ejecutivo.
La reunión con el pontífice se extendió por aproximadamente 40 minutos y contó con la participación de una delegación chilena que incluyó a la primera dama, María Pía Adriasola; el canciller Francisco Pérez Mackenna; el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot; la presidenta del Senado, Paulina Núñez; el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri, y la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich.
Según informó oficialmente la Santa Sede, durante las conversaciones se destacaron las relaciones diplomáticas entre Chile y el Vaticano, además de la contribución de la Iglesia católica a la vida social y espiritual del país. También se abordaron asuntos internacionales, particularmente las migraciones y el descenso de la natalidad.
Tras la audiencia, el Presidente entregó una declaración a la prensa en la que destacó la cercanía del pontífice con Chile. «El Santo Padre nos ha manifestado su cariño y aprecio por Chile», señaló, recordando que León XIV visitó distintas ciudades del país cuando ejercía responsabilidades en la orden de los agustinos.
Kast también indicó que el Papa manifestó su preocupación por los conflictos internacionales y por los desafíos que enfrentan las familias. «Ha manifestado su preocupación por la paz, no solamente la paz entre los países hermanos, sino que la paz en distintos lugares del mundo», sostuvo el mandatario, quien agregó que el pontífice envió una bendición a los habitantes de Chile.
Durante la visita, el jefe de Estado entregó al líder de la Iglesia católica una imagen de la Virgen del Carmen, restaurada por el área de Patrimonio del Palacio de La Moneda, y un ejemplar del libro La Edad Media en Chile, del sacerdote e historiador Gabriel Guarda.
La actividad diplomática coincidió con un complejo escenario para el Ejecutivo. La controversia se originó luego de conocerse que, entre el 11 de marzo y el 13 de septiembre de 2026, el Ministerio de Justicia dictó 56 decretos que redujeron condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad: 27 por abuso sexual y 29 por violación.
Una investigación publicada por Radio Bio Bio permitió identificar a 33 de los beneficiados, quienes, según los antecedentes recopilados por ese medio, se encuentran en libertad. La publicación también dio cuenta de informes de Gendarmería que advertían factores de riesgo de reincidencia en algunos de los condenados.
La gravedad de los antecedentes llevó al propio Kast a reconocer públicamente un error de su administración. El pasado 26 de octubre, desde el Palacio de La Moneda, el Presidente afirmó que «el Estado les falló», en referencia a las víctimas de los delitos sexuales.
Pese a los cuestionamientos, el mandatario decidió mantener en su cargo al ministro Fernando Rabat, a quien encomendó liderar la revisión de los decretos y las medidas destinadas a evitar nuevas reducciones de condena para este tipo de delitos.
La situación se ha agravado en los últimos días. El Ministerio Público confirmó que Rabat figura en calidad de imputado en una investigación por presunta prevaricación administrativa vinculada a estos beneficios, causa que también involucra al exsubsecretario de Justicia Luis Silva. Esta condición procesal no implica que se haya acreditado responsabilidad penal.
A ello se sumó que este miércoles, mientras el Presidente cumplía su agenda en el Vaticano, funcionarios de la Contraloría General de la República concurrieron al Ministerio de Justicia para recabar antecedentes relacionados con los cuestionados decretos.
Hasta ahora, la información oficial difundida por la Santa Sede no señala que la controversia por las rebajas de condenas haya formado parte de las conversaciones entre Kast y León XIV.
Tras reunirse con el pontífice, el mandatario chileno sostuvo un encuentro con monseñor Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales de la Santa Sede. Posteriormente, la agenda presidencial contempla su regreso a Madrid para participar en la Cumbre Iberoamericana.
















