En total más de 60 personas asistieron a las diversas exposiciones organizadas por académicos y estudiantes del Instituto de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Facultad de Ciencias (UACh). El evento académico se extendió durante cinco jornadas en las dependencias del Edificio Emilio Pugín.
La convocatoria reunió a más de 40 estudiantes inscritos de pregrado y postgrado provenientes de distintas regiones de Chile y del extranjero, además de una veintena de asistentes de la comunidad universitaria. Durante el encuentro se abordaron contenidos teóricos y aplicados que abarcaron desde la relatividad y las teorías de Gauge hasta el estudio de océanos, glaciares, biomecánica y neurociencia.
Balances y experiencias
El programa contó con la participación de 15 expositores y abarcó conferencias, espacios de discusión interdisciplinaria y didáctica científica.
Desde el equipo organizador evaluaron de manera positiva la realización del evento, destacando el cumplimiento de los objetivos enfocados en la visibilización de nuevas áreas de estudio, el fortalecimiento de la formación científica integral de los participantes.
Para el Dr. Guilherme Volpe (ICFM UACh), el balance fue positivo, donde se permitió mostrar el carácter interdisciplinario de la Física y la Matemática y lograr hacer conexiones desde distintas miradas.
“Representó una instancia importante para visibilizar las investigaciones desarrolladas por integrantes del ICFM y de la Facultad de Ciencias. La actividad permitió a los participantes conocer la conexión entre la Física y la Matemática y distintas áreas de investigación, abordando temas que van desde la cosmología hasta la biofísica, la paleontología y la glaciología. Asimismo, la Escuela permitió acercar a los estudiantes al quehacer académico, presentando distintas líneas y metodologías de investigación desarrolladas en la Universidad. Esta aproximación temprana contribuye a que los estudiantes conozcan no solo las posibilidades de continuar una trayectoria académica, sino también diversas oportunidades profesionales en las que las herramientas teóricas y prácticas adquiridas durante su formación pueden tener un papel relevante”, resaltó Volpe.
Por su parte, el Dr. Willy Gerber (ICFM UACh), destacó el impulso que deben recibir las nuevas generaciones en este tipo de eventos.
“En general, estos eventos son clave para impulsar a los alumnos a lo que podríamos llamar el ruedo de la física. Son instancias en las que académicos e investigadores hablan con pasión de sus temas favoritos y, al mismo tiempo, tienden una mano a estudiantes que muchas veces deben juntar todo su valor para dar sus primeros pasos, contando sus primeras experiencias reales en los temas que comienzan a abordar. Esa mano tendida inicialmente es apoyo y estímulo, pero con el tiempo se transforma en algo más profundo: el paso del bastón de una generación a la siguiente. Así se construye también la ciencia, no sólo transmitiendo conocimientos, sino invitando a quienes vienen detrás a entrar al ruedo, atreverse a exponer sus ideas, discutirlas y comenzar a encontrar su propio camino”.
“Personalmente lo viví en 1978, cuando estaba trabajando en mi tesis. El profesor de la Universidad de Chile Dr. Patricio Cordero me “coló” en lo que entonces era una Semana de la Física, y de pronto aparecí presentando mi tema, “Quiebre de Simetría en Campos no Locales”, saliendo al ruedo frente a eminencias que sabían muchísimo más que yo y discutían temas que, para mí en ese momento, eran francamente casi inalcanzables. Las felicitaciones que recibí al final me confirmaron algo que me acompañaría desde entonces: no había que temer; uno debía y podía compartir lo que estaba haciendo. Nunca más tuve miedo de salir al ruedo”.
“Hoy me toca vivirlo desde el otro lado. Busco compartir aquellas cosas que me apasionan y que considero relevantes para las nuevas generaciones. Y ahora, en 2026, veo cada vez con mayor claridad que parte de nuestra tarea es justamente esa: ir entregando el bastón, para que otros continúen avanzando en esta larga carrera que es la ciencia”, dijo el Dr. Gerber.
Richard Monje, estudiante de Licenciatura con mención en Física y parte de la comisión organizadora, destacó:
“El entorno es fundamental; no es lo mismo formarse como físico en Santiago que hacerlo aquí en Valdivia. El contexto sociocultural y geográfico moldea profundamente nuestra formación profesional. Al organizar este evento, mi brújula fue visibilizar una fortaleza de nuestro instituto de la que no siempre somos conscientes: nuestra diversificación. Al no contar siempre con los mismos recursos que otras universidades masivas, hemos aprendido de manera natural a ser adaptables, aplicando la física a múltiples áreas para aportar a la comunidad con soluciones inteligentes. Nuestro verdadero valor radica en lo distinto, no en lo usual. Si abrazamos esa identidad y lo que nos diferencia, tenemos un potencial enorme para sobresalir”.
“El balance es de un éxito rotundo, porque logramos exactamente lo que planeábamos: construir un puente. Logramos acercar la física a otras áreas del conocimiento, y a la vez, sacar a los físicos de su zona de confort hacia otras ciencias. El evento nació del concepto de la interdisciplina, y ver eso materializado en el auditorio (con personas de diferentes disciplinas debatiendo, interesándose mutuamente y tejiendo nuevas redes de colaboración) es la mayor prueba de que cumplimos nuestro objetivo”.
Finalmente, Natalia Martínez, alumna de intercambio proveniente de la Universidad de Santiago de la Compostela (España) destacó la relación entre los expositores y los asistentes, además de referirse al entorno de la Facultad.
“La cercanía con los profesores me llamó muchísimo la atención. Da la sensación de que el estudiante y su opinión importan, y que es una relación entre personas y no profesor-alumno. Las ventanas y los árboles la verdad, parece una tontería pero es una Facultad que está muy integrada con los árboles de alrededor y eso me parece maravilloso”, Resaltó la física.








