El Gobierno confirmó la destrucción de un puente construido de manera ilegal sobre la zanja fronteriza de Colchane, en la Región de Tarapacá, luego de detectarse que la estructura era utilizada para sortear los controles desplegados por el Ejército y Carabineros en el límite con Bolivia.
De acuerdo con información dada a conocer por Meganoticias, el paso clandestino habría sido habilitado mediante el uso de maquinaria pesada y una logística especializada, permitiendo el desplazamiento irregular de vehículos robados, personas que ingresaban o salían del país sin control migratorio y mercancías vinculadas a actividades ilícitas.
Frente a esta situación, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, advirtió sobre el nivel de organización de las bandas que operan en el sector fronterizo. En ese contexto, sostuvo que “tenemos un enemigo poderoso, no se malentienda, un adversario”, al referirse a la capacidad operativa y financiera del crimen organizado.
La autoridad agregó que estas organizaciones cuentan con recursos suficientes para movilizar información, tecnología y ejercer influencia sobre distintas instituciones. Por ello, recalcó la necesidad de fortalecer las medidas de control y vigilancia en la zona norte del país.
Como parte de la respuesta estatal, el Ministerio de Obras Públicas realizará durante esta semana una nueva intervención en la zanja fronteriza para eliminar la estructura ilegal, una vez que se disponga de la maquinaria necesaria para ejecutar los trabajos.
Junto con ello, el Ejecutivo instruyó el reforzamiento de los patrullajes diurnos y nocturnos en el sector, además de la instalación de puestos avanzados de observación y la ampliación de los sistemas de vigilancia mediante sensores de alta resolución y televigilancia remota, con el objetivo de dificultar nuevas acciones destinadas a vulnerar los controles fronterizos.







