Sin consenso concluyó la quinta mesa de negociación entre la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y el Ministerio de Hacienda en torno al reajuste del salario mínimo, marcando el cierre de la etapa de diálogo directo entre ambas partes.
El presidente de la multisindical confirmó que no hubo acuerdo y que, ante este escenario, el Ejecutivo ingresará una iniciativa propia al Congreso para dar curso a la discusión legislativa.
El principal punto de conflicto se mantiene en la brecha entre el monto solicitado por los trabajadores y la propuesta del Gobierno. Desde la CUT plantearon elevar el salario mínimo a $637.000, argumentando que esta cifra permitiría a los trabajadores superar la línea de la pobreza y recuperar el poder adquisitivo afectado por el alza del costo de la vida.
En contraste, la propuesta del Ejecutivo se limita a un reajuste en línea con la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que implicaría un aumento real cercano a los $23.000.
“Manifestamos nuestro rechazo a la propuesta que nos manifestó el ministro Quiroz y el ministro Arrau, porque la consideramos insuficiente. No cumple ninguna de las expectativas que consideramos necesarias”, afirmó el presidente de la CUT, José Manuel Díaz.
Desde la directiva de la organización sindical sostienen que la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores supera el 20% a la fecha, lo que, a su juicio, hace indispensable un reajuste más significativo.
Asimismo, recalcaron que el salario mínimo tiene efectos directos en otros componentes de la remuneración, como el cálculo de horas extras y bonificaciones, incidiendo en la competitividad salarial.
La CUT también cuestionó la mirada del Ejecutivo respecto a las políticas laborales, señalando que iniciativas como la reducción de la jornada a 40 horas o la Ley Karin son consideradas por el Gobierno principalmente como costos para las empresas, mientras que para los trabajadores representan avances fundamentales.
Con el proceso de negociación cerrado, la multisindical anunció que trasladará su estrategia al Congreso Nacional, donde buscará respaldo tanto en el oficialismo como en la oposición para impulsar un reajuste superior al propuesto por La Moneda.
“Iremos al Parlamento a poner nuestras posiciones (…) y hacerles entender que hoy día las cosas son más caras en el mes de abril que en el mes de enero”, sostuvo el dirigente.








