Un amplio rechazo generaron en la oposición los anuncios realizados por el presidente José Antonio Kast durante su primera cadena nacional, emitida la noche del miércoles, donde presentó el proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico.
Desde distintos sectores cuestionaron el eje tributario de la propuesta, acusando que se trataría de una “reforma tributaria encubierta”. La diputada Francisca Bello (Frente Amplio) criticó que el plan, “que, según él, no es ideológico y busca crecimiento para todos”, en la práctica “la señal es otra: baja impuestos a las empresas y reduce la recaudación en un país que hoy necesita más recursos, no menos”.
En la misma línea, la parlamentaria afirmó que “mientras se habla de reconstrucción y urgencia, se intenta pasar una reforma tributaria encubierta que termina beneficiando a los mismos de siempre”, detallando medidas como la reducción del impuesto corporativo al 23% y la reintegración del sistema tributario. “Nos quieren pasar gato por liebre: alivio para unos pocos, costo para la clase media y trabajadora”, sostuvo.
Las críticas también surgieron desde el Partido Socialista, donde apuntaron al argumento del mandatario respecto a los pequeños comercios. “Kast usó esta noche ‘el almacén de barrio’ para defender la rebaja de impuestos a las grandes empresas”, señalaron, agregando que estos negocios “no pagan 27% de impuesto corporativo. Están en régimen de pymes. La rebaja es para las 500 empresas”.
El excandidato presidencial Franco Parisi (PDG) cuestionó el momento del anuncio, señalando que tuvo un “mal timing” en medio del alza de los combustibles. “No puedes decir que bajas el impuesto a las grandes empresas (…) sabiendo que mañana están subiendo el precio de la gasolinas. Eso no se hace”, afirmó, adelantando que llamará a su bancada a rechazar el proyecto.
Desde el mismo sector, la diputada Pamela Jiles calificó la iniciativa como “un proyecto CPC, que viene directamente de las oficinas de la CPC”, en alusión al gremio empresarial.
En tanto, el diputado Daniel Manouchehri (PS) endureció el tono y aseguró que la propuesta “es un regalo de 4 mil millones de dólares al 1% más rico, a costa del 99% de la gente”, advirtiendo además que algunas medidas podrían beneficiar a autoridades del propio gobierno.
Por su parte, el jefe de bancada del PPD, Raúl Soto, sostuvo que el proyecto “es derechamente una reforma tributaria y que de reconstrucción tiene solamente el nombre”, descartando respaldo: “no hay ninguna posibilidad de que apoyemos este paquete”.
Desde el Frente Amplio, el senador Diego Ibáñez planteó que el Ejecutivo debe priorizar el diálogo, fijando como condiciones el fortalecimiento de la recaudación fiscal y apoyos concretos a la clase media. En tanto, el diputado Ignacio Achurra advirtió que “es una apuesta riesgosa: baja la recaudación hoy con la promesa de crecimiento mañana”.
Pese a las críticas, el proyecto sí encontró respaldo en algunos sectores. El senador Matías Walker señaló que apoyará la iniciativa, argumentando que “Chile no puede seguir creciendo al 2%, no podemos tener 850 mil desempleados”.
El plan del Ejecutivo contempla, entre otras medidas, la reducción del impuesto corporativo del 27% al 23%, beneficios tributarios para inversionistas y exenciones para adultos mayores en el pago de contribuciones. La propuesta ingresará la próxima semana a la Cámara de Diputados, donde el gobierno espera avanzar en su tramitación antes de septiembre.
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