Durante el encuentro, la parlamentaria planteó la necesidad de fortalecer la persecución de este tipo de delitos, considerando especialmente la realidad de las zonas rurales, donde el robo de animales puede significar para una familia perder una parte importante de su patrimonio y de su fuente de ingresos.
“El abigeato no es un delito menor. Para nuestros agricultores, que les roben sus animales significa muchas veces perder años de trabajo y el sustento de sus familias. Por eso nos reunimos en Pichoy con el Presidente Kast y agricultores de nuestra región, porque necesitamos más herramientas para perseguir a quienes roban, pero también a quienes participan del encubrimiento y de la comercialización de animales robados”, señaló Gatica.
La senadora agregó que el objetivo es que la seguridad rural tenga un espacio prioritario dentro de las medidas que se impulsen en materia de seguridad.
“El mundo rural también necesita seguridad. Queremos mejores herramientas de fiscalización y una persecución mucho más fuerte contra quienes forman parte de estas cadenas delictuales. Nuestros agricultores necesitan producir y trabajar tranquilos, no vivir con miedo a perder de un día para otro todo lo que han construido”, concluyó.








