El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, junto a la directora nacional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, entregaron este martes un nuevo balance de la emergencia derivada del sistema frontal que afecta a distintas zonas del país, dando cuenta de nuevas medidas adoptadas para enfrentar sus efectos.
Entre los anuncios, el Ministerio de Educación resolvió extender la suspensión de clases a toda la región de Valparaíso Continental. Esta decisión se suma a la interrupción de actividades previamente decretada para la provincia de Huasco y la provincia de Copiapó, en la región de Atacama, además de toda la región de Coquimbo.
En la región Metropolitana, en tanto, se mantiene la suspensión de clases en las comunas de San José de Maipo y Tiltil.
Respecto del suministro eléctrico, las autoridades informaron una mejora durante las últimas horas. El número de clientes sin energía disminuyó desde 128.745 registrados a las 19:00 horas del lunes a 118.705 durante la mañana de este martes, lo que equivale a que el 98,6% del país dispone actualmente de servicio eléctrico.
En materia de agua potable, la turbiedad de las fuentes de captación continúa generando interrupciones del servicio en algunas comunas de la región de Coquimbo. En Ovalle permanece habilitado el suministro de agua no potable para servicios básicos, mientras que para consumo humano se mantienen 50 puntos de abastecimiento. En Andacollo continúa un corte total del suministro, y en la conurbación La Serena-Coquimbo operan 100 puntos de distribución de agua para la comunidad.
Durante el balance, la directora nacional de Senapred, Alicia Cebrián, informó que «actualmente se reportan 10 personas fallecidas, 16 lesionadas y cuatro personas desaparecidas con denuncias de presunta desgracia: dos en la región de Atacama y dos en la región de Coquimbo».
La autoridad agregó que también se contabilizan 2.281 personas damnificadas, principalmente en las regiones de Valparaíso, La Araucanía y Biobío, además de 1.031 personas albergadas y 104.271 personas aisladas, concentradas en las regiones de Atacama y Coquimbo.
En cuanto a la afectación habitacional, Cebrián detalló que el catastro actualizado registra 81 viviendas destruidas, 2.261 con daño mayor, 18.957 con daño menor y 1.761 viviendas que permanecen en proceso de evaluación.
Finalmente, las autoridades reiteraron que el estado de catástrofe continúa vigente por un período de 30 días y señalaron que su eventual prórroga dependerá de la evolución de la emergencia y de las condiciones que se registren en las zonas afectadas.






