Un reciente hallazgo realizado en el sitio Pilauco, en la comuna de Osorno, podría marcar un nuevo hito para la paleontología en Chile. Se trata de una roca con huellas de vertebrados —aves y pequeños mamíferos— que, según estimaciones preliminares, tendrían una antigüedad superior a los 100 mil años.
El material fue rescatado por un equipo de la Universidad Austral de Chile (UACh) y actualmente es analizado en el laboratorio de Paleontología de Vertebrados de la casa de estudios. La académica del Magíster en Paleontología, Dra. Karen Moreno, explicó que “lo que tenemos en el laboratorio de macropaleontología es una roca que extrajimos desde Pilauco, que contiene huellas de vertebrados”.
Entre los registros identificados destaca la impronta de un ave de gran tamaño. “Se ve con más detalle lo que es la huella de un ave. Esta es una huella que tiene cuatro dedos, tiene el dedo de atrás, que es muy similar a lo que las tienen actualmente, así que es una garza grande, de aproximadamente un metro de altura, la que habría dejado estas huellas”, detalló la investigadora.
Junto a estas marcas, también se identificaron rastros de pequeños mamíferos. “Hay una manito, una pequeña manito. Así que hay un mamífero que está dejando huellas de aproximadamente dos centímetros”, precisó Moreno, agregando que el bloque aún requiere procesos de preparación para revelar completamente su contenido.
Desde el punto de vista científico, el hallazgo resulta especialmente relevante por su contexto estratigráfico. Según explicó la académica, las huellas provienen de niveles más profundos que aquellos previamente estudiados en Pilauco. “Esto es realmente impresionante, porque está mucho más profundo que las capas que ya se han excavado”, señaló.
En esa línea, subrayó que la evidencia apunta a un registro significativamente anterior a otros hallazgos del sitio. “Estamos hablando de cien mil años, más de cien mil años. Es la evidencia de fauna mucho anterior al poblamiento americano”, afirmó.
Si bien las dataciones aún deben ser confirmadas, el equipo investigador considera que este descubrimiento permitirá avanzar en la reconstrucción de ecosistemas del Pleistoceno en el sur de Chile. “Lo que está aportando esto es saber qué tipo de fauna había antes de que llegaran los primeros humanos a este continente”, concluyó Moreno.
El hallazgo abre así nuevas perspectivas para el estudio del pasado remoto del territorio, aportando evidencia concreta sobre la biodiversidad que habitó la zona en un periodo aún poco documentado en Chile continental.








