El Ministerio de Relaciones Exteriores ordenó la apertura de una investigación sumaria para esclarecer eventuales gestiones realizadas por funcionarios de la embajada de Chile ante Naciones Unidas en favor de la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General del organismo.
La decisión se adopta luego de que se conocieran antecedentes que apuntan a acciones realizadas pese a que el Gobierno retiró formalmente su apoyo a dicha postulación. “El 24 de marzo, el Gobierno retiró su apoyo a la candidatura e instruyó a las embajadas y misiones que se abstengan de realizar gestiones en la materia”, precisó Cancillería.
En esa línea, la cartera informó que “la Subsecretaría de Relaciones Exteriores iniciará una investigación sumaria para indagar los hechos y adoptar las medidas correspondientes”, reafirmando que existía una instrucción explícita de no intervenir en la promoción de la candidatura.
Según antecedentes revelados por el medio Ex-Ante, funcionarios de la misión en Nueva York habrían continuado desarrollando coordinaciones vinculadas a la agenda internacional de Bachelet. Entre ellas, destaca un correo electrónico fechado el 14 de abril, en el que una analista de asuntos internacionales de la delegación chilena coordinó una reunión entre la exmandataria y el presidente de la Asamblea General de la ONU, con copia al embajador de Brasil, país que respalda su candidatura.
En ese mensaje se indica: “No gustaría confirmar la reunión. Copio al embajador Norberto Moretti, representante permanente adjunto de Brasil. Por favor, avísanos si necesitas información adicional con anticipación”.
Asimismo, otro intercambio de correos, del 9 de abril, da cuenta de una solicitud para entregar a la candidata un documento con carácter reservado. “La oficina del Presidente de la Asamblea General quisiera solicitarle amablemente que transmita la información adjunta a la candidata al cargo de Secretaria General, sobre una oportunidad de participación en redes sociales, Sra. Bachelet. Le solicitamos tener en cuenta que el adjunto incluye información sensible para el momento”, señala el mensaje.
De acuerdo a fuentes diplomáticas citadas en el reportaje, estas gestiones habrían sido impulsadas por funcionarios que formaron parte de la administración de la exembajadora Paula Narváez. Entre los nombres mencionados figura Claudio Garrido, actual representante permanente alterno de Chile ante la ONU, junto a otros integrantes del equipo diplomático.
Desde el Gobierno, en tanto, sostienen que el único apoyo permitido hacia Bachelet es de carácter logístico y protocolar, en su calidad de exjefa de Estado. En ese contexto, se indicó que la embajada colaboró en su recepción y traslado inicial en Nueva York, pero que la coordinación de su agenda corresponde a la delegación de Brasil.
La situación ocurre en la antesala de la llegada del nuevo embajador de Chile ante Naciones Unidas, Roberto Ampuero, quien asumirá funciones en mayo y, según fuentes diplomáticas, tendrá entre sus primeras tareas la reorganización interna de la misión y la revisión de estos antecedentes.
En Cancillería subrayan que cualquier acción que contravenga las instrucciones impartidas —especialmente si se realiza mediante canales institucionales o en horario laboral— será objeto de evaluación en el marco de la investigación en curso.








