La Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) pidió al Gobierno concretar una reducción en el precio del diésel, argumentando que el reciente acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán debería traducirse en una disminución de los valores internacionales del petróleo y, posteriormente, en una baja para los consumidores nacionales.
A través de un comunicado, la organización gremial sostuvo que el fin de las hostilidades en Medio Oriente permitirá restablecer el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de crudo. Según la CNDC, esta situación favorecerá la “normalización de los mercados petroleros” y contribuirá a estabilizar los precios internacionales de los combustibles.
El gremio señaló que el conflicto, iniciado a fines de febrero, tuvo un fuerte impacto en la actividad del transporte de carga en Chile. De acuerdo con sus antecedentes, el precio del diésel registró incrementos que superaron el 60%, afectando especialmente a los transportistas durante la segunda quincena de marzo y la primera de abril.
En ese contexto, la Confederación afirmó que el alza de los combustibles provocó un aumento cercano al 40% en los costos operativos del sector, situación que, aseguran, golpeó directamente la rentabilidad de las empresas de transporte y elevó los costos asociados a la distribución de mercancías.
La CNDC recordó además que, durante los meses más complejos de la crisis energética, tanto el Presidente de la República como el ministro de Hacienda manifestaron públicamente su disposición a restablecer los precios anteriores una vez que concluyera el conflicto bélico.
Por ello, la organización solicitó que el Ejecutivo materialice dicho compromiso en el corto plazo. A juicio del gremio, resulta “predecible absolutamente que los precios internacionales del crudo bajarán” tras el acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán, por lo que esperan que esa tendencia se refleje rápidamente en el mercado nacional.
La agrupación también destacó que el pacto internacional contempla el cese permanente de las operaciones militares y el levantamiento del bloqueo naval en la zona, medida que permitiría recuperar la normalidad en una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio energético global.







