Felipe Guevera | Académico UCEN

Q uienes trabajamos en alguno de los nodos del ecosistema nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación no podemos estar ajenos al hito que significa la promulgación, la semana recién pasada, de la Primera Política Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Sin embargo, tampoco puede restarse la importancia de este hito para la sociedad en general, lo cual se torna más cercano con los acontecimientos del último año, donde el desarrollo científico se ha percibido como fundamental para solventar la crisis sanitaria a la que nos estamos enfrentando.

 

Por Felipe Guevara
Subdirector de Investigación, UCEN

Una política señala un marco de acción dentro del cual nos movemos y orienta las actividades que permitirán conseguir los objetivos planteados en dicho documento. No obstante, las mencionadas actividades deben contar con una infraestructura y presupuesto acorde a las aspiraciones consagradas en los principios orientadores de la política. Pese a lo anterior, hemos observado de manera preocupante la propuesta de disminución del presupuesto asignado para las actividades científicas en nuestro país.

Es de esperar, entonces, que la Promulgación de la Política Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, permita posicionar la importancia del desarrollo del conocimiento en nuestro país, pero, además, que sea acompañada por el apoyo político y presupuestario necesario para seguir consagrando hitos en el avance de la ciencia nacional.