E l desarrollo económico de Chile tiene un antes y un después de la Corporación de Fomento (CORFO). Surgido de una tragedia nacional como fue el terremoto de Chillan de 1939, ha sabido abrirse espacio como motor desarrollo de ideas innovadoras, creador de empresas pioneras, apoyo en la búsqueda de riquezas e impulsor de políticas económicas. En su fundación, le correspondió a esta gran institución, la enorme tarea de hacer de Chile un país industrial, hoy -al cumplir 80 años- se le encomienda el desafío de hacer un país más competitivo y llevarlo al desarrollo.

     

Por Carlos Riquelme Caro
Director regional Corfo

En el Chile actual, Corfo sigue marcando pautas de como reinventarse, es así que casi al fin de la segunda década de este siglo, con la revolución industrial 4.0 ad portas, con el desafío de la descentralización del país y con un enfoque más territorial, se requiere pensar en una Corfo mucho más simple, más ágil, más cercana y más inclusiva. ¿Cómo se traduce lo anterior, en forma concreta? , disminuyendo las barreras de acceso a los empresarios y emprendedores, a través de un lenguaje más sencillo, más transparente, generando bases de postulación más simples, disminuyendo papeleos innecesarios y eternos, y mejorando los procesos administrativos que retrasan nuestro aporte. Simplificando nuestra oferta, y focalizando recursos para generar mayor impacto social, llegando a donde la Corfo no siempre llega.

Por eso en nuestra Región de Los Ríos estamos –solo a modo de ejemplo- impulsando Inversión productiva para pueblos originarios, apoyando a zonas rezagadas con Acelera Ranco, vinculándonos con municipios y sus encargados de fomentos productivo a través del Comité de Fomento, entre otras acciones pertinentes. En estos territorios sus empresas serán apoyadas con instrumental público, con acompañamiento técnico, y con mejores condiciones de financiamientos en la medida del potencial de crecimiento en el corto plazo, todo con el fin que aporten al desarrollo territorial y al crecimiento integral de Chile. En síntesis: todos aquellos empresarios y emprendedores regionales que tengan vocación de crecimiento encontrarán en la Corfo un férreo aliado que los ayudará a cumplir sus metas, elevar su competitividad, contribuyendo; en la práctica; al desarrollo de la región y del país con más y mejores empleos, desarrollo de sus territorios y encadenamientos productivos.

Es evidente que este no es sólo un trabajo reciente, es un trabajo realizado –en todos estos años- por miles de personas que han aportado con su conocimiento, esfuerzo y trabajo a la consolidación de esta institución. Me tomo un momento para saludar y reconocer a todos y cada uno de los que trabajan y han trabajado en Corfo Los Ríos: para nuestros actuales funcionarios, para los miembros de nuestro Comité de Fomento, para todos nuestros colaboradores y para todos aquellos que algunas vez nos acompañaron en esta tarea, ex Directores, ex subdirectores y ex funcionarios, ¡a todos, muchísimas gracias!

La historia de Corfo es una historia de sueños, de desafíos y de muchos aprendizajes. Es una historia donde las luces han permitido avanzar fuertemente, y las sombras han posibilitado la reflexión. Que lejano se percibe ese abril de 1939, cuando el Presidente Pedro Aguirre Cerda crea la Corporación de Fomento, pero que cercano y palpable se siente su legado. Ya son 80 años y esperamos ir por más…