Una auditoría realizada por Ossandón & Ossandón durante el período diciembre de 2013 y junio de 2015 en el Congreso Nacional, objetó el sistema de recaudación creado por diputados como un “fondo solidario” para que los parlamentarios que no fuesen reelegidos recibieran una “indemnización”.
Las aristas del polémico fondo fueron dadas a conocer la semana pasada por medios de comunicación nacionales y regionales, comparando el método con la recordada “Cutufa”, nombre de una financiera clandestina de los militares, creada por algunos efectivos en el seno del Ejército y descubierta en agosto de 1989, tras un confuso asesinato.
Según publicó La Segunda, a la fecha el fondo contaría con unos 1.100 millones de pesos, cuya recaudación se depositaba hasta 2015 en una cuenta del parlamento, sin embargo desde ese año se decidió que los fondos fueran transferidos a una cuenta privada a cargo del comité administrador, encabezado por el UDI Jorge Ulloa e integrada también por José Miguel Ortíz de la DC; el diputado PPD por el distrito 54, Enrique Jaramillo; Germán Becker de RN y Fidel Espinoza del PS.
Tras destaparse la noticia varios han insistido en que se trata de fondos privados organizados de forma interna por los parlamentarios y se ha descartado la comisión de alguna irregularidad o delito, conociéndose también que dicha instancia desaparecerá.
“Fue un pésimo negocio. Fue un gran negocio para los que se fueron”, confesó Fidel Espinoza a La Segunda.
Aunque en un inicio sólo se consideraba el pago a los parlamentarios que perdieran las elecciones, los senadores Alfonso de Urresti, Carolina Goic y Felipe Harboe, que tras ser diputados pasaron al Senado, recibieron también parte de estos recursos.
Uno de los promotores y creadores de esta idea fue el diputado por el distrito 54, Enrique Jaramillo Becker, quien ha permanecido hermético ante los cuestionamientos de algunos de sus pares, la prensa y la propia ciudadanía; este sábado, al ser consultado al respecto en el marco de la inauguración de una muestra campesina en el sector de Yaquito, expresó no querer referirse al tema, sin embargo, tras insistir accedió a dar declaraciones señalando que nada turbio hay en las recaudaciones y defendió lo que califica como una idea que nace desde el compañerismo y la solidaridad entre sus colegas del Congreso, además de reconocer que fue una iniciativa de la que él fue fundador y de la que se siente orgulloso.
El parlamentario dijo que con este tipo de imputaciones lo que se busca es empatar comunicacionalmente los graves episodios de corrupción en que se han visto envueltos gran parte de los representantes políticos, “aquí no hay que echar a todos al mismo saco, por favor, yo tengo una tradición en mi distrito de ser una persona respetable; pero como a esa persona no la pueden derrotar o hacer caer hay que inventarle cosas”, dijo.
Al ser consultado por la comparación que se hace de este tema con la denominada Cutufa -que referimos anteriormente-, Jaramillo sostuvo que “el fondo solidario no es ninguna ´Cutufa´, a alguien se le ocurrió porque resulta que hay periodistas que purulan alrededor del Congreso y quieren dañar la imagen de los que no están dañados, donde me incluyo por supuesto (…) nunca pillarán una boleta trucha de Enrique Jaramillo, eso no existe”.
Según Jaramillo Becker “el fondo creado es debido a que cuando los diputados pierden, no tienen jubilación, ni se iban con una indemnización y se van con lo que trajeron -si no ahorraron-; yo pedí, para iniciar este fondo que todos ahorraran, para cuando se van, irse con lo que lograran en los cuatro años de período; la realidad es esa, cada uno fue poniendo ´platita´ de su bolsillo mes a mes y se fue formando este fondo que se llamó solidario, porque es un fondo que te ayuda al momento que tú te vas (…) es un ahorro totalmente particular, privado y voluntario “, indicó.
Respecto a la obligatoriedad de este ahorro denunciada por algunos parlamentarios que desistieron de participar del fondo, el Diputado Jaramillo dice que “si no es obligatorio la gente no ahorra y después se quejan porque perdieron y se van con una mano adelante y otra atrás y la verdad que es doloroso. De esto participan 110 parlamentarios, otros como no lo entendían -estos nuevos que llegaron ahora por ejemplo- no se han metido todavía, pero seamos claros, es un beneficio que uno mismo va logrando con su propio dinero”.
Finalmente, Jaramillo defendió la idea asegurando que “lo bueno y lo bonito de esto es que ayuda cuando llegan los años y uno no tiene jubilación”, concluyó.






