El Presidente de la República, José Antonio Kast, retomó este viernes 6 de noviembre sus actividades oficiales en el Palacio de La Moneda, tras su gira por Europa, encabezando el izamiento de la Gran Bandera Bicentenario en la Plaza de la Ciudadanía. Sin embargo, más allá del carácter republicano de la ceremonia, la atención política estuvo puesta en la presencia del cuestionado ministro de Justicia, Fernando Rabat.
El Mandatario participó de la actividad, dedicada al aniversario de Gendarmería de Chile, acompañado de la Primera Dama, María Pía Adriasola, y otras autoridades. La aparición conjunta con Rabat se produjo en medio de crecientes cuestionamientos por las rebajas de condenas otorgadas durante su gestión, que inicialmente involucraron a 56 sentenciados por delitos sexuales contra menores de edad.
A esta controversia se sumó una investigación publicada por Interferencia, que reveló que el Ministerio de Justicia autorizó rebajas de condena a 115 extranjeros sentenciados por delitos relacionados con drogas, entre ellos personas vinculadas al tráfico de grandes cargamentos de estupefacientes.
Paralelamente, una investigación de CIPER publicada este jueves 5 de noviembre estableció que, durante la propia administración de Rabat, el ministerio rechazó al menos nueve solicitudes de rebaja de condena a agresores sexuales de menores. En seis de esos casos, los tribunales respaldaron la negativa, cinco de ellos mediante fallos de la Corte Suprema.
Estos antecedentes contradicen la tesis sostenida por Rabat ante el Congreso, donde argumentó que la legislación obligaba al Ministerio de Justicia a conceder las reducciones de penas aprobadas por las comisiones correspondientes.
Pese a las revelaciones y a las presiones para su salida, Kast ha mantenido su respaldo al secretario de Estado. Su aparición pública junto a Rabat, luego de una reunión de trabajo entre ambos, constituye una nueva señal de continuidad política, mientras la oposición prepara una acusación constitucional contra el ministro.
















