Representantes de los camioneros descartaron impulsar un paro por el alza de los combustibles, luego de sostener una reunión con representantes del Gobierno para abordar el impacto que las variaciones de precios tienen sobre la actividad del transporte de carga.
El presidente de la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC), Sergio Pérez, explicó que uno de los planteamientos apunta a contar con un mecanismo que permita incorporar las variaciones del combustible en los valores cobrados por el transporte.
“Cada vez que haya una variabilidad del insumo más importante de nuestra actividad de transporte de carga por camión, se transfiera eso a nuevos valores del trabajo que realizamos”, señaló.
Pérez agregó que también se analiza otra alternativa vinculada al denominado impuesto específico negativo. “También se está trabajando otra herramienta que dice relación con el impuesto específico negativo, que es algo que en general el país no lo conoce”, afirmó.
El dirigente planteó, además, incorporar en la Ley de Presupuesto una herramienta que permita enfrentar la “incertidumbre” derivada del contexto internacional del petróleo.
Consultado respecto de la posibilidad de que los camioneros recurran a una paralización, Pérez descartó que el gremio esté planteando un ultimátum al Ejecutivo.
“Nosotros no damos ultimátum, lo que decimos al Gobierno es que esto tiene que tener una solución urgente porque es un problema que afecta a toda la nación”, sostuvo.
Por su parte, el presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), Juan Araya, explicó que la propuesta busca entregar a los transportistas una herramienta que les permita modificar sus tarifas cuando se produzcan incrementos en sus costos.
Según Araya, se requiere un “instrumento, o como se le pueda querer llamar, para que el camionero tenga la posibilidad de reajustar sus tarifas”.
El dirigente también se refirió a la relación que esperan mantener con el Ejecutivo y cuestionó el trato que, a su juicio, recibieron desde administraciones anteriores.
“Espero que el Gobierno nos trate en buenas condiciones y no como muchas veces hubo otros gobiernos que nos calificaban poco menos que como bandidos. Y yo creo que la gente no está para eso”, aseguró.
La reunión se desarrolló en medio de la preocupación del transporte de carga por nuevas alzas de las bencinas y el diésel y por la incertidumbre internacional en torno a este último combustible.











