El ministro de Defensa, Fernando Barros, respondió este jueves 24 de septiembre a los cuestionamientos formulados por los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric frente a la decisión del Gobierno de incorporar a Chile al Escudo de las Américas, iniciativa promovida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Desde la Región de Magallanes, el secretario de Estado cuestionó la preocupación expresada por ambos exmandatarios y sostuvo que, según la información que maneja, el acuerdo tiene un carácter voluntario y no implica compromisos que afecten la soberanía nacional.
En una respuesta irónica, Barros señaló que los expresidentes “deben tener más información de la mayoría de los que estamos acá, porque ya se formaron una impresión”.
Sus declaraciones se producen luego de que Bachelet y Boric difundieran una declaración conjunta en la que manifestaron su preocupación por la incorporación de Chile al mecanismo de cooperación regional y solicitaron al Presidente Kast reconsiderar la permanencia del país en esa instancia.
En el documento, ambos expresidentes advirtieron sobre los eventuales efectos de la iniciativa en la autonomía de la política exterior chilena, especialmente frente al concepto de soberanía continental y la posibilidad de que el país termine alineándose con los intereses de una potencia extranjera.
Barros defiende el acuerdo, pero reconoce que faltan antecedentes
Al referirse a los alcances del Escudo de las Américas, el ministro sostuvo que, con los antecedentes disponibles, no existen motivos para considerar que la iniciativa represente una amenaza para la soberanía nacional.
“Yo lo que puedo decir por la información que tengo es que es un acuerdo que no compromete soberanía, que no supone ningún compromiso ni obligación de Chile”, afirmó.
Explicó que el mecanismo busca ampliar la cooperación internacional mediante el intercambio de información y la coordinación entre distintos países, a diferencia de los acuerdos bilaterales que Chile mantiene actualmente.
Según detalló, la iniciativa contempla la participación de aproximadamente 15 o 16 países, que podrían desarrollar acciones conjuntas de colaboración sin que ello signifique asumir obligaciones permanentes.
“El que quiera salirse, se sale”, enfatizó al referirse al carácter voluntario de la adhesión.
No obstante, el secretario de Estado reconoció que no maneja todos los antecedentes del acuerdo y planteó la necesidad de esperar el retorno del Presidente José Antonio Kast y del canciller Francisco Pérez Mackenna, quienes se encontraban en Nueva York, para conocer sus alcances con mayor precisión.
“Espero que el Presidente y el Canciller vuelvan y ya estén jugando de local y puedan explicar con mayor detalle en qué consiste esto”, manifestó.
Descarta intervención militar y cuestiona las preocupaciones
Barros también abordó las inquietudes sobre una eventual participación de las Fuerzas Armadas chilenas en operaciones internacionales en el marco del acuerdo.
El ministro aseguró que la adhesión no contempla intervenciones militares ni autoriza la participación de efectivos nacionales en operaciones dentro de otros países.
Asimismo, sostuvo que el mecanismo no establece restricciones de permanencia y que Chile puede retirarse voluntariamente.
Respecto de las críticas formuladas por los expresidentes, cuestionó los fundamentos de la preocupación manifestada en su declaración conjunta.
“No sé sobre qué bases se genera tanto pánico”, señaló, aunque aseguró respetar la opinión de ambos exmandatarios.
Frente a las inquietudes expresadas por otros sectores políticos y parlamentarios, Barros reconoció que podría existir falta de información sobre los alcances del mecanismo.
“Quizás falta la información que genera esas inquietudes”, planteó, reiterando que, de acuerdo con los antecedentes que conoce, se trata de una adhesión voluntaria a una iniciativa multilateral que no genera obligaciones ni responsabilidades para Chile.
Finalmente, llamó a esperar las explicaciones que puedan entregar el Presidente Kast y el canciller a su regreso al país, con el propósito de contar con mayores antecedentes y determinar si las dudas planteadas tienen fundamento.








