La propuesta, presentada durante la sesión ordinaria N.º 36, contemplaba una inversión de $37.515.500, IVA incluido, para comprar una Ford Explorer Active 2.3L 4×2 automática, año 2026, mediante convenio marco.
La iniciativa fue rechazada por los concejales Miguel Arredondo Orellana, Cecilia Ubilla Pérez, Arturo Buschmann Oyarzún, Javiera Cabello Subiabre y Natali Guissen Ibarra. A favor votaron el alcalde Bertín y los concejales Francisco Razazi Kauak, María Teresa Valderas y Juan Carlos Velásquez Mancilla.
Municipio justificó la compra por los elevados costos de reparación
Durante la presentación de la propuesta, la Dirección de Finanzas explicó que la renovación del vehículo llevaba aproximadamente seis meses de evaluación, debido a las reiteradas fallas mecánicas y los gastos de mantención del automóvil que actualmente utiliza el jefe comunal.
Según lo expuesto, el vehículo fue adquirido en 2019 y acumula más de $25 millones en reparaciones. A ello se suma el deterioro de algunos de sus componentes, entre ellos el asiento del conductor, que, de acuerdo con la exposición municipal, ya cumplió su vida útil.
La Dirección de Finanzas sostuvo que se habían estudiado alternativas de arriendo y financiamiento mediante leasing, pero estas resultaban más costosas que la compra. Por ese motivo, se optó por presentar una propuesta de adquisición mediante convenio marco.
Concejales cuestionaron los antecedentes técnicos y la prioridad del gasto
Al fundamentar su rechazo, el concejal Miguel Arredondo cuestionó que la administración propusiera adquirir un vehículo del mismo modelo que el actual, pese a identificar los elevados costos de mantenimiento y las constantes fallas mecánicas como razones para reemplazarlo.
Además, señaló que existía una cotización por poco más de $3 millones para reparar el automóvil en uso y que no se habían entregado antecedentes suficientes sobre la disponibilidad de otros vehículos pertenecientes a la flota municipal.
En ese sentido, manifestó que “no tenemos la información de si existe una flota de vehículos municipales, cuántos son, dónde están destinados”, planteando la necesidad de evaluar si alguna de esas unidades podía utilizarse como alternativa a la compra.
Por su parte, la concejala Cecilia Ubilla cuestionó tanto la oportunidad del gasto como la documentación proporcionada a los integrantes del Concejo Municipal.
“Recién ayer, a las 18 horas, se nos hace llegar un informe técnico elaborado hace 3 meses atrás”, expresó durante su intervención.
Según detalló, el documento señalaba que el vehículo actual había recorrido aproximadamente 251 mil kilómetros desde su adquisición en 2019. Asimismo, indicó que el historial de mantenciones entregado inicialmente llegaba solamente hasta 2025 y registraba gastos cercanos a los $24 millones, casi la mitad de ellos correspondientes a una reparación del tren delantero y al reemplazo de la caja de cambios efectuado en 2023.
Ubilla sostuvo que los antecedentes eran insuficientes para acreditar la necesidad de adquirir una nueva unidad y que tampoco permitían establecer si esa era la alternativa económicamente más conveniente para el municipio. “Así, en mi opinión, no corresponde que hoy el consejo apruebe una inversión solamente porque existe disponibilidad presupuestaria”, afirmó.








