Una licitación pública de la Municipalidad de Osorno para adquirir 146 medallas de oro destinadas a reconocer los años de servicio de funcionarios municipales abrió un debate en el Concejo Municipal, luego de que la concejala Cecilia Ubilla cuestionara el monto previsto para la compra y planteara dudas respecto de su fundamento jurídico.
El proceso corresponde a la licitación ID 2308-82-LP26, denominada “Adq. de medallas para premiación por años de serv.”, publicada el 14 de septiembre y con un presupuesto estimado de $76.900.000. De acuerdo con los antecedentes disponibles del proceso, las ofertas pueden presentarse hasta el 5 de octubre de 2026.
El decreto municipal que aprobó las bases corresponde a la propuesta pública SECPLAN N°80/2026, para la “Adquisición de medallas para premiación por años de servicio”. El documento, fechado el 14 de septiembre, lleva la firma del alcalde Jaime Bertin Valenzuela y del secretario municipal Yamil Uarac Rojas.
Las especificaciones técnicas elaboradas por la Dirección de Recursos Humanos contemplan 78 medallas para reconocimientos correspondientes a 2025 y otras 68 para 2026. Todas deben ser de oro de 18 quilates e incluir argolla, valier y una caja de terciopelo roja, burdeo o azul. Además, deben llevar grabado el logo municipal, la identificación del funcionario, los años de servicio y el año del reconocimiento.

Para 2025 se solicitaron siete medallas de 2,5 gramos, 27 de 3,5 gramos, 12 de 4,5 gramos y 32 de seis gramos. Para 2026 se contemplan 24 unidades de 2,5 gramos, 21 de 3,5 gramos, siete de 4,5 gramos y 16 de seis gramos. En conjunto, los gramajes establecidos en las especificaciones suman nominalmente 619 gramos para las 146 medallas.
Al dividir el presupuesto total estimado de $76,9 millones por las 146 unidades requeridas, el valor promedio alcanza aproximadamente los $526.712 por medalla. Se trata de un promedio sobre el monto global de la licitación, considerando que las piezas tienen distintos gramajes y que las bases incorporan otros elementos y requisitos asociados a su confección y entrega.
Fue precisamente ese monto uno de los puntos cuestionados por la concejala Cecilia Ubilla durante la sesión del Concejo Municipal del 15 de septiembre. La edil aclaró que su planteamiento no busca poner en duda el reconocimiento a los trabajadores municipales, sino revisar el uso de los recursos involucrados.
“El reconocimiento a la trayectoria de quienes trabajan por nuestra comuna me parece absolutamente legítimo”, sostuvo, antes de plantear sus reparos respecto del presupuesto establecido.
Ubilla señaló que, tratándose de recursos públicos, corresponde conocer cómo se determinó el monto de $76,9 millones y si existió un estudio de mercado previo. “¿Es razonable gastar en promedio más de medio millón de pesos por cada reconocimiento? Yo creo que esa pregunta merecerá una respuesta satisfactoria antes de adjudicar”, planteó.
En esa línea, solicitó que el presupuesto sea revisado y recalculado antes de una eventual adjudicación, además de requerir información sobre la unidad municipal que efectuó la estimación económica y quién validó el monto. También preguntó si se analizaron alternativas que permitieran mantener la calidad del reconocimiento con un menor costo.
“Si después de esa revisión se demuestra que el valor está plenamente justificado, punto a favor. Pero si existe la posibilidad de obtener un reconocimiento de igual dignidad y calidad por una fracción de ese monto, creo que sería irresponsable no evaluarlo”, manifestó.
La concejala planteó además una segunda inquietud relacionada con la procedencia jurídica del beneficio y preguntó si existe un reglamento municipal que establezca específicamente reconocimientos por años de servicio mediante estímulos de esta naturaleza.
En el decreto municipal revisado que aprueba las bases se mencionan, entre sus fundamentos, la Ley N°19.886 y su reglamento, las bases administrativas y demás antecedentes del proceso, además de las facultades conferidas por la Ley N°18.695. En el documento no se individualiza un reglamento municipal específico sobre la entrega de medallas de oro por años de servicio.
Ante los cuestionamientos, el alcalde Jaime Bertin manifestó su disposición a revisar los antecedentes. “Si hay una diferencia, si hay una observación, podemos aclararla, no hay ningún problema”, señaló durante la sesión, agregando posteriormente que el proceso “está sujeto a revisión”.
El jefe comunal sostuvo además que la entrega de estas medallas corresponde a una práctica que se ha mantenido anteriormente en el municipio y que los funcionarios esperan recibir este tipo de reconocimiento por sus años de servicio.
A la controversia se sumó posteriormente el presidente de la Asociación de Funcionarios Municipales, Eduardo Angulo, quien defendió la entrega de las medallas y sostuvo que no corresponde a una iniciativa creada durante la actual administración de Bertin.
“Esto no es que algo se le ocurrió al alcalde Bertin; esto es un derecho que hemos adquirido los funcionarios en la calle ya más de 30 años, en la cual todas las administraciones”, afirmó el dirigente. Angulo aseguró además que el reconocimiento está contemplado en un reglamento municipal, afirmación que corresponde a su versión y que no aparece individualizada en el decreto de aprobación de bases revisado para esta nota.
La licitación se mantiene publicada y contempla financiamiento municipal. Conforme al cronograma informado para el proceso, el cierre de recepción de ofertas está fijado para el 5 de octubre de 2026.








