El presidente de Argentina, Javier Milei, abordó este jueves el escenario político chileno durante su participación en el V Encuentro Regional de Foro Madrid, en Santiago, donde celebró la llegada de José Antonio Kast a la Presidencia y realizó una controvertida valoración del período iniciado tras el derrocamiento del expresidente Salvador Allende.
Al comenzar su intervención, Milei destacó su retorno al país en un escenario político distinto al de sus visitas anteriores.
“Es un placer para mí poder estar nuevamente en Chile, en especial tras la victoria y reciente asunción de mi amigo José Antonio Kast”, afirmó.
En su discurso, el mandatario argentino presentó a Chile como un caso “emblemático” para sustentar su planteamiento respecto de la denominada “batalla cultural” y, en ese contexto, reivindicó el período posterior al golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.
“Tras el derrocamiento del comunista Allende, Chile entró en un período de estabilidad y crecimiento que se extendió por más de 40 años”, sostuvo.
El golpe de Estado de 1973 puso término al gobierno de Salvador Allende y dio inicio a la dictadura encabezada por Augusto Pinochet, régimen que se extendió hasta 1990.
Milei aseguró además que Chile llegó a convertirse en “la envidia en términos económicos de toda la región”, aunque sostuvo que posteriormente el país habría comenzado a retroceder producto de lo que denominó “la farsa del socialismo del siglo XXI”.
Parte importante de su intervención estuvo dedicada también al estallido social iniciado en octubre de 2019. El mandatario cuestionó que fenómenos como la desigualdad hayan sido la principal explicación de la crisis y atribuyó lo ocurrido a que los sectores defensores del modelo económico chileno habrían abandonado durante años la disputa ideológica.
“Las ideas de la libertad ganaron en la práctica, pero quedó libre el camino para que desde los medios y las universidades se los socavara y vilipendiara”, expresó.
En esa misma línea, Milei calificó los acontecimientos registrados durante 2019 y 2020 como una “ola de violencia izquierdista sin precedentes” y acusó a sectores de izquierda de legitimar la violencia como mecanismo para promover transformaciones políticas.
Posteriormente, el jefe de Estado argentino volvió a referirse al triunfo de Kast y lo situó dentro de un proceso de cambio político que, según su análisis, estaría desarrollándose en distintos países de América Latina.
“Por fortuna, esa noche oscura fue superada y Chile ha vuelto a apostar por las ideas de la libertad”, manifestó.
Milei mencionó además los casos de Perú, Colombia y Ecuador como parte de los “vientos de cambio” que, a su juicio, se estarían produciendo en la región.
Finalmente, llamó a las fuerzas políticas de derecha a fortalecer su coordinación internacional, planteando la necesidad de responder de manera organizada a espacios como la Internacional Socialista y el Foro de São Paulo.








