La encuesta Plaza Pública de Cadem, correspondiente a la segunda semana de julio, mostró que el Plan de Reconstrucción Nacional, también conocido como la megarreforma e impulsado por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast, continúa enfrentando una evaluación mayoritariamente desfavorable entre los consultados.
Según los resultados del sondeo, un 50% manifestó estar en desacuerdo con la iniciativa, cifra que representa un aumento de un punto porcentual respecto de la medición realizada el 18 de junio. En contraste, un 44% afirmó estar de acuerdo con el proyecto.
Uno de los puntos que concentra mayor resistencia es la propuesta de reducir gradualmente el impuesto de primera categoría que pagan las empresas, pasando del 27% al 22% en un plazo de tres años. De acuerdo con la encuesta, un 56% de los consultados rechaza esta medida, transformándola en uno de los aspectos con menor respaldo dentro del paquete de reformas.
Asimismo, un 44% manifestó estar en desacuerdo con establecer un régimen de invariabilidad tributaria por períodos de entre 10 y 20 años para grandes proyectos de inversión, otro de los ejes relevantes de la propuesta presentada por el Ejecutivo.
Pese a la evaluación mayoritariamente negativa del proyecto en términos generales, la encuesta muestra una disposición distinta respecto de su tramitación legislativa. Un 47% considera que el Congreso debería aprobar la iniciativa, mientras que un 42% estima que debiera rechazarla.
En cuanto a las medidas que sí concitan un amplio respaldo, la destinación de mayores recursos para la reconstrucción de las zonas afectadas por los incendios en las regiones de Ñuble y Biobío lidera las preferencias con un 81% de apoyo.
También destacan la eliminación del IVA durante doce meses para la compra de viviendas nuevas, respaldada por un 71% de los encuestados, y la eliminación o reducción del pago de contribuciones de la primera vivienda para adultos mayores de 65 años, que obtiene un 63% de aprobación.
Por su parte, los beneficios tributarios para empresas que generen nuevos empleos formales también reciben una evaluación positiva, alcanzando un respaldo del 55%, lo que contrasta con el rechazo que generan las modificaciones tributarias permanentes contempladas en la megarreforma.






