Detrás de cada diagnóstico de cáncer infantil hay familias completas que deben enfrentar cambios drásticos en sus vidas, largos tratamientos médicos y una fuerte carga emocional y económica. Esa realidad es la que motivó el nacimiento de Oncosur, organización sin fines de lucro de Valdivia que hoy solicita apoyo solidario permanente para poder continuar con su labor de acompañamiento a niños, niñas y sus familias.
La agrupación fue fundada por cinco familias del sur de Chile —de Castro, Puerto Montt y Valdivia— que vivieron de cerca el cáncer infantil mientras sus hijos recibían tratamiento por leucemia en el Hospital Base Valdivia y posteriormente en Santiago.
“Oncosur nace desde la experiencia personal del cáncer infantil con nuestros hijos. Fue fundada por cinco familias del sur de Chile que vivimos esta experiencia acompañando a nuestros niños en tratamientos por leucemia”, señaló la presidenta de la organización, Patricia Elorz.

Actualmente, la institución entrega apoyo integral a familias oncológicas de toda la macrozona sur, mediante ayuda asistencial que incluye kits de bienvenida, medicamentos, transporte, alimentación, vestuario especial y colaciones, además de acompañamiento permanente durante las distintas etapas del tratamiento.
A ello se suma el trabajo emocional y psicosocial que realizan profesionales voluntarios, junto con el funcionamiento de una casa de acogida diurna ubicada cerca del Hospital Base Valdivia, espacio que se ha transformado en uno de los proyectos más relevantes de la organización.
“Queríamos crear un espacio seguro, digno y acogedor para las familias. Un lugar donde pudieran descansar, compartir, sentirse acompañadas y no vivir esta experiencia en soledad”, explicó Patricia Elorz.

La casa recibe diariamente a familias provenientes de distintas ciudades del sur del país, muchas de las cuales deben dejar temporalmente sus trabajos, hogares y redes de apoyo para acompañar a sus hijos durante hospitalizaciones y tratamientos.
“Cuando una familia recibe este diagnóstico, las dificultades emocionales, sociales y económicas son enormes. La vida se paraliza. Los niños necesitan acompañamiento las 24 horas y muchas veces los padres deben dejar todo para estar junto a ellos”, agregó.
Sin embargo, desde la organización advirtieron que actualmente enfrentan un escenario complejo debido a la falta de recursos permanentes para sostener el funcionamiento de la casa de acogida y continuar entregando ayuda a las familias.

“Necesitamos apoyo mensual estable para poder seguir funcionando y proyectarnos en el tiempo. Cada aporte significa acompañamiento, bienestar y dignidad para niños y familias que están viviendo uno de los momentos más difíciles de sus vidas”, enfatizó Patricia Elorz.
Por ello, Oncosur realizó un llamado a empresas, instituciones y personas de la comunidad a transformarse en socios colaboradores mediante aportes mensuales que permitan asegurar la continuidad de esta labor solidaria.
Quienes deseen colaborar pueden contactarse a través del correo contacto.oncosur@gmail.com, al teléfono 987531426 o mediante la plataforma de donaciones de Oncosur.







