Más de 200 funcionarios de Carabineros fueron sometidos a toma de muestras de ADN en el marco de la investigación que busca esclarecer las circunstancias de la muerte del sargento segundo Javier Figueroa, ocurrida el pasado 11 de marzo en el sector de la línea férrea de Puerto Varas.
La información fue revelada por el Diario El Llanquihue, medio que detalló que la diligencia corresponde a una estrategia pericial destinada a depurar los rastros biológicos encontrados en el sitio del suceso, luego de las múltiples intervenciones policiales desarrolladas en el lugar durante las primeras horas posteriores al hecho y en las jornadas de búsqueda posteriores.
De acuerdo con antecedentes ligados a la indagatoria, el procedimiento no implica necesariamente que los funcionarios estén bajo sospecha, sino que responde a una necesidad técnica para identificar qué perfiles genéticos corresponden a personal policial que estuvo en el área y cuáles podrían pertenecer eventualmente a terceros de interés investigativo.
El objetivo de esta medida es facilitar el análisis del material biológico levantado por los peritos y descartar posibles contaminaciones derivadas del trabajo operativo desplegado en la zona.
Siempre según lo informado por El Llanquihue, desde Carabineros manifestaron su disposición a colaborar con las diligencias requeridas por el Ministerio Público. A través de un comunicado oficial emitido desde Santiago, la institución señaló que “están dispuestos a colaborar en todo lo que requiera la Fiscalía en este y en otros procedimientos”.
Asimismo, la policía uniformada indicó que, debido a la reserva decretada por la Fiscalía, no entregarán mayores antecedentes respecto del avance de la investigación.
La muerte del sargento Javier Figueroa continúa siendo investigada por el Ministerio Público, mientras se desarrollan diversas diligencias periciales para esclarecer las circunstancias exactas del hecho ocurrido en Puerto Varas.








