El excandidato presidencial del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, propuso iniciar un proceso que eventualmente podría derivar en la disolución del Partido Comunista de Chile, en caso de que futuras movilizaciones convocadas por la colectividad concluyan con hechos de violencia.
La postura fue dada a conocer por medio de un comunicado público y declaraciones emitidas tras la polémica generada por el llamado a manifestarse realizado por la diputada comunista Lorena Pizarro, situación que abrió un nuevo foco de tensión en el escenario político nacional.
En ese contexto, el Presidente José Antonio Kast también cuestionó al Partido Comunista, señalando que la colectividad buscaría “agitar las calles” luego de haber sido derrotada electoralmente.
Posteriormente, Johannes Kaiser profundizó las críticas y afirmó que el Partido Comunista “no condena la violencia como método de acción política”, agregando que, a su juicio, existiría una relación entre la colectividad y diversos episodios de violencia registrados en manifestaciones y establecimientos educacionales.
“Creemos que están detrás de gran parte de la violencia que se vive tanto en colegios como en otras actividades”, sostuvo el líder libertario, quien además planteó que el partido debería asumir responsabilidades institucionales ante eventuales incidentes violentos ocurridos en convocatorias promovidas por sus dirigentes.
En la misma línea, Kaiser indicó que, si una movilización convocada por el Partido Comunista termina con hechos de violencia, se debería “iniciar un proceso sancionatorio que puede terminar en su disolución”.
Las declaraciones del dirigente se producen en medio de un debate político marcado por las movilizaciones sociales y las responsabilidades de los partidos frente a eventuales desórdenes públicos durante manifestaciones convocadas por organizaciones políticas.








