La autoridad sanitaria suspendió el funcionamiento del recinto educativo en el sector costero de Valdivia luego de detectar heces de roedores en salas y bodegas. Apoderados responsabilizan al SLEP y al municipio por la falta de soluciones a problemas estructurales denunciados desde hace años.
El Centro General de Padres del Colegio Rural de Bonifacio, ubicado en la costa de la comuna de Valdivia, denunció este viernes 8 de mayo el grave estado de la infraestructura del establecimiento, luego de que la autoridad sanitaria dispusiera la clausura temporal del recinto durante la mañana, dejando sin clases a 57 estudiantes de educación básica.
La fiscalización, realizada cerca de las 10:30 horas por personal de la Seremi de Salud, constató presencia de heces de roedores en salas y en bodegas antiguas ubicadas a aproximadamente 10 metros del patio donde juegan los menores. La medida deja suspendido el funcionamiento del colegio de manera indefinida, hasta que el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) resuelva las observaciones.
“El colegio está clausurado para funcionar. La autoridad de salud hizo la visita al colegio, pillaron heces de roedores en algunas salas y en las bodegas antiguas que nosotros venimos pidiendo que se demuelan desde el año pasado”, manifestó Claudio Gutiérrez, presidente del Centro General de Padres del establecimiento.
La situación se enmarca en una toma realizada por la comunidad escolar el pasado miércoles, instancia en la que los apoderados exigieron soluciones al deterioro generalizado del recinto. Gutiérrez detalló que las salas del primer ciclo, que albergan a estudiantes de primero a cuarto básico, presentan revestimientos exteriores quebrados, pisos deteriorados y cielos dañados producto de filtraciones en la techumbre.
A ello se suman fosas sépticas a la vista y drenajes tapados que generan malos olores en períodos de altas temperaturas, además de pisos vinílicos levantados en el hall de acceso, los que representan un riesgo de caída para los menores. Estas obras, según indicó el dirigente, fueron ejecutadas cuando el sostenedor era el Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) y nunca fueron finalizadas.
En el marco de la toma, representantes del SLEP —entre ellos el subdirector de Infraestructura y el encargado de Vínculo Territorial— comprometieron la instalación de tres combustiones en un plazo de tres semanas, junto con la reparación del piso del comedor y del hall durante las vacaciones de invierno. Tras estos acuerdos, los apoderados depusieron la movilización.
Al respecto, Gutiérrez planteó que el SLEP ha informado que no puede intervenir las obras inconclusas debido a que la Municipalidad de Valdivia no ha finalizado los contratos ni liquidado las garantías con la empresa ejecutora. Por ese motivo, el Centro General de Padres ingresó el jueves una carta dirigida a la alcaldesa Carla Amtmann y al Departamento de Obras de la municipalidad, solicitando agilizar el cierre administrativo de los proyectos.
En ese contexto, el centro de padres advirtió que las construcciones realizadas en su momento por el DAEM para habilitar séptimo y octavo básico —cursos que el colegio imparte hace cerca de cuatro años— no están reconocidas por el Ministerio de Educación, lo que impide que las subvenciones correspondientes lleguen al establecimiento.
La matrícula afectada corresponde a 57 estudiantes provenientes de los sectores de San Ignacio, Curiñanco, Las Minas, Los Pellines, Pilolcura y Bonifacio.
“La preocupación nuestra ahora es qué va a pasar con nuestros niños. Si el SLEP no resuelve esta problemática en un tiempo prudente, qué va a pasar con la educación de nuestros hijos, con sus clases”, agregó Claudio Gutiérrez, presidente del Centro General de Padres del Colegio Rural de Bonifacio.








