Un alza sostenida han experimentado las denuncias por ciberestafas en Valdivia durante los últimos años, según antecedentes entregados por la Primera Comisaría de la capital regional. De acuerdo con el balance policial, este tipo de delitos registra un promedio cercano a mil denuncias anuales desde 2024, consolidándose como una modalidad delictual en expansión.
El comisario de Valdivia, mayor José Hormazábal, explicó que estas estafas se diferencian de los delitos tradicionales, ya que no recurren a la violencia física, sino a mecanismos de manipulación y al aprovechamiento de vulnerabilidades tecnológicas. En esa línea, advirtió que los métodos utilizados por los delincuentes evolucionan constantemente, lo que dificulta su detección.
Entre las modalidades más frecuentes, destaca el fraude asociado a compras en plataformas digitales, particularmente en Facebook Marketplace. En estos casos, las víctimas realizan pagos anticipados por productos como repuestos de vehículos o electrodomésticos que finalmente no son entregados.
A ello se suman los llamados de falsos ejecutivos bancarios, quienes contactan a usuarios —principalmente adultos mayores— alertando sobre supuestos movimientos irregulares en sus cuentas. Bajo presión, las víctimas entregan claves o datos sensibles, lo que permite a los delincuentes concretar transferencias o giros de dinero.
Otra técnica recurrente es el phishing, que opera mediante correos electrónicos, mensajes de texto o aplicaciones de mensajería instantánea. A través de enlaces que simulan pertenecer a instituciones bancarias o comercios establecidos, los estafadores logran capturar información confidencial de los usuarios.
En paralelo, Carabineros ha detectado nuevas formas de engaño, como la compraventa de vehículos entre particulares. En estos casos, los delincuentes suelen concretar reuniones un día viernes, argumentando urgencia en la transacción. El pago se realiza mediante cheques o vales vista que aparentan estar disponibles durante el fin de semana, pero que son rechazados el lunes por falta de fondos.
Asimismo, se han identificado perfiles falsos en redes sociales —especialmente en Instagram— que ofrecen productos a bajo costo, junto con el hackeo de cuentas de WhatsApp para solicitar dinero a contactos cercanos de la víctima.
Frente a este escenario, el mayor Hormazábal llamó a extremar las medidas de prevención, privilegiando el comercio formal y evitando transferencias a desconocidos. También recomendó activar la verificación en dos pasos en aplicaciones de mensajería, como WhatsApp, mediante un PIN de seis dígitos.
Finalmente, reiteró que las entidades bancarias no solicitan contraseñas ni códigos de verificación por vía telefónica, por lo que ante cualquier situación sospechosa se debe cortar la comunicación y contactar directamente a los canales oficiales de la institución.








