El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, confirmó que su país mantendrá el respaldo a la candidatura de Michelle Bachelet para encabezar la Organización de las Naciones Unidas (ONU), alineándose con México y marcando distancia de la postura adoptada por el Gobierno chileno.
A través de su cuenta en X, el mandatario brasileño afirmó que “Brasil, junto con México, seguirá apoyando la candidatura de Michelle Bachelet”, destacando su trayectoria internacional. En esa línea, subrayó su experiencia como expresidenta, alta comisionada de Derechos Humanos y directora de ONU Mujeres, asegurando que cuenta con “todas las credenciales” para liderar el organismo multilateral.
El apoyo de Brasil se suma al ya expresado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien reafirmó su postura pese al cambio de posición del Ejecutivo chileno. “Nosotros vamos a seguir apoyándola (…) los argumentos por los cuales la apoyamos siguen siendo válidos”, sostuvo la mandataria durante su conferencia diaria.
Sheinbaum además enfatizó que no es necesario que los países respalden exclusivamente candidaturas propias, y destacó el perfil de la exjefa de Estado chilena como una figura con “mucha experiencia” y que “busca la paz en el mundo”, relevando su enfoque en derechos humanos y resolución pacífica de conflictos.
En esa misma línea, agregó que Bachelet “tiene una idea de la construcción de derechos” y de fortalecer a Naciones Unidas como un actor clave en la resolución de conflictos internacionales, concluyendo que “es una persona ideal para dirigir Naciones Unidas”.
Las declaraciones de ambos líderes se producen luego de que el Gobierno del presidente José Antonio Kast decidiera retirar el respaldo a la candidatura, argumentando que la dispersión de postulaciones en América Latina dificulta reunir los apoyos necesarios. El propio mandatario chileno calificó el escenario como “muy complejo”, aunque no descartó que Bachelet continúe su proyección internacional con el respaldo de otros países.
Pese a no contar con el patrocinio de Chile, el respaldo activo de Brasil y México mantiene vigente la candidatura de la exmandataria, evidenciando además un reordenamiento de apoyos en la región en torno a su nombre.






