El Gobierno dio a conocer los detalles del ajuste presupuestario que busca aplicar al Ministerio de Seguridad para cumplir con la meta fiscal instruida por Hacienda, que exige un recorte del 3% del gasto en la cartera.
La propuesta fue presentada este lunes ante la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputadas y Diputados por la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, junto al subsecretario de Seguridad Pública, Andrés Jouannet, quien precisó que la iniciativa aún debe ser visada por la Dirección de Presupuestos (Dipres).
El ajuste total alcanza los $72.669 millones, en un presupuesto que supera los dos billones de pesos. Aunque la medida generó críticas transversales en la comisión —incluyendo parlamentarios oficialistas que cuestionaron una “falta de consecuencia” del Ejecutivo—, el subsecretario defendió el enfoque del recorte, asegurando que se resguardarán las áreas críticas.
En esa línea, Jouannet afirmó que existe especial cuidado en la implementación: “Aquellas disminuciones que hagamos, no afecten naturalmente temas sensibles que tienen que ver con la seguridad del país”, agregando que “ninguno de los recortes que se harán tendrán que ver con temas sensibles que naturalmente afecten con la seguridad”.
Asimismo, enfatizó que se trata de una propuesta en evaluación: “Esto tiene que ser validado por la Dirección de Presupuestos. Esta es una propuesta que nosotros estamos haciendo (…) esperamos que el próximo día sea validada”.
Impacto en las policías
Uno de los principales focos del ajuste está en las policías. Según lo expuesto por el Ejecutivo, cerca de $26 mil millones del recorte corresponden a gastos en personal de las distintas instituciones del sector.
Carabineros será la institución más afectada. Se contempla una reducción de $11 mil millones en personal y $4.700 millones en operaciones y servicios, lo que —según explicó Jouannet— “impactará directamente en el desarrollo de operaciones habituales, tales como mantenimiento y reparación de cuarteles y vehículos”.
A ello se suma la rebaja de $33 mil millones del Plan Contra el Crimen Organizado destinado a la institución, lo que retrasará la renovación de vehículos policiales. También se consideran menores recursos en inversión y en el Hospital de Carabineros.
En el caso de la Policía de Investigaciones (PDI), el ajuste alcanza los $16 mil millones, concentrado principalmente en personal. Solo en ese ítem se reducirán más de $13 mil millones, afectando, entre otros aspectos, el pago de viáticos.
El subsecretario reconoció el impacto en la institución, señalando que “la institución ha logrado un déficit operacional histórico en materia de dotación”, por lo que el ajuste representa “un esfuerzo máximo entre los márgenes posibles”.
Reducción en programas y planes
El recorte también afectará diversos programas del Ministerio de Seguridad. Entre ellos, se contempla una disminución de $10 mil millones en el sistema de seguimiento de causas judiciales, además de ajustes en iniciativas financiadas con apoyo internacional, como el plan de seguridad con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Asimismo, se reducirán recursos en planes emblemáticos, como el Plan Nacional Contra el Crimen Organizado y el programa Calles Sin Violencia, ambos con recortes en financiamiento destinado principalmente a las policías.
La Subsecretaría de Prevención del Delito también verá disminuido su presupuesto, con una baja de más de $3.500 millones en el programa Somos Barrio Prioritario, mientras que la Agencia Nacional de Ciberseguridad tendrá un ajuste de $143 millones.
El anuncio se da en un contexto complejo para el Ejecutivo, ya que la seguridad ha sido uno de los ejes centrales de su discurso, lo que intensificó las críticas políticas frente a un recorte que impacta directamente en el sector.






