La expresidenta Michelle Bachelet confirmó que continuará con su candidatura a un cargo internacional en Naciones Unidas, pese a la decisión del Gobierno de Chile de retirar su respaldo a la postulación.
A través de una declaración pública, la exmandataria destacó la trayectoria del país en materia de política exterior, señalando que “Históricamente Chile ha buscado fortalecer el multilateralismo y ha sido capaz de trascender los ciclos políticos y las coyunturas”, relevando el rol que ha tenido el país en la promoción de la cooperación internacional y los derechos humanos.
En esa línea, agradeció el apoyo inicial del Estado chileno, aunque reconoció las diferencias con la actual administración. “Entiendo que las definiciones de la política exterior pueden variar con las nuevas administraciones y, en mi calidad de ex Jefa de Estado, observo esta determinación como parte de las prerrogativas de quien hoy encabeza el Gobierno, aunque mi visión de Estado sea distinta”, sostuvo.
Bachelet —quien fue dos veces Presidenta de Chile y posteriormente lideró ONU Mujeres— enfatizó que su candidatura responde a la necesidad de fortalecer el sistema internacional. “En un mundo convulso, marcado por conflictos, desigualdades y profundas incertidumbres, necesitamos una ONU más eficaz, más eficiente y más relevante en el cumplimiento de sus tareas esenciales”, afirmó.
Asimismo, subrayó la importancia de avanzar en reformas que permitan mejorar el impacto del organismo internacional en la vida de las personas, destacando que estos desafíos trascienden las diferencias políticas internas.
Pese al escenario adverso a nivel nacional, la expresidenta ratificó que seguirá adelante con su postulación, destacando el respaldo internacional. “Mi disposición a contribuir en este desafío permanece intacta; por ello, continuaré el trabajo conjunto con los gobiernos de Brasil y México, quienes han postulado mi nombre reafirmando la naturaleza colectiva de este proyecto”, indicó.
Finalmente, reiteró su compromiso con la cooperación internacional, señalando que continuará trabajando “convencida de que los desafíos del siglo XXI requieren de una cooperación generosa que trascienda las legítimas diferencias políticas internas”.






