Más de una semana sin transporte público cumplen familias de distintos sectores rurales de la comuna de Paillaco, tras la suspensión del recorrido subsidiado que les permitía trasladarse diariamente hacia la ciudad.
La situación se conoció el 19 de febrero de 2026, cuando —según relatan los propios usuarios — la conductora informó mediante un grupo de WhatsApp del sector El Cardo que el servicio debía detenerse de forma inmediata. Conforme a lo señalado, el contrato había finalizado el 5 de febrero, por lo que desde el día 20 ya no dispondrían de locomoción.
Los afectados explican que la empresa que operaba el trayecto habría continuado prestando el servicio sin advertir el vencimiento del contrato. Indican que, al constatar que este había expirado y que existía una nueva licitación en desarrollo, el operador optó por suspender el recorrido y consultar a la Seremi de Transportes de Los Ríos sobre el estado del proceso y su eventual adjudicación, considerando que también habrían participado.
No obstante, la comunidad asegura que desde la autoridad regional se les informó que se encontraban en período de vacaciones y que no era posible entregar antecedentes sobre la situación del proceso, lo que generó inquietud y malestar entre los usuarios, especialmente a días del inicio del año escolar, académico y laboral.
El recorrido afectado corresponde a las rutas T-679 y T-687, que conectan las localidades de Regina y El Cardo con Paillaco, constituyendo un servicio clave para la movilidad de estos territorios rurales.
En reunión sostenida con el alcalde de la comuna, Cristian Navarrete, se comprometió a oficiar para solicitar información de la autorización y operación del servicio, precisar si existe un cambio de empresa operadora y señalar la fecha estimada de reanudación. El documento fue despachado a la Seremi de Transporte, sin embargo, a la fecha no hay respuesta ni soluciones.
Según manifiestan los propios usuarios, quienes dependen del servicio son principalmente personas mayores, estudiantes de educación superior y personas con dependencia moderada. Sostienen que la paralización del bus representa un serio retroceso en materia de conectividad y, en la práctica, los mantiene aislados, ya que no cuentan con otra alternativa de traslado hacia la ciudad.











