Del toldo a la terraza: la historia detrás de “Sabores de Puerto Nuevo”

Desde un pequeño toldo en la entrada de su casa hasta un restaurante con terraza, comedor y reconocimiento regional. Así ha sido el camino de Patricia Ojeda, creadora de "Sabores de Puerto Nuevo", un emprendimiento familiar que rescata la cocina tradicional del sur con ingredientes locales, esfuerzo y fe. Su historia forma parte del proyecto "Puerto Nuevo Emprende", de Radio Oasis, que se ejecuta con el financiamiento del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social 2025 del Gobierno de Chile y del Consejo Regional de Los Ríos.

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En la ribera del Lago Ranco, la historia de Sabores de Puerto Nuevo huele a leña, a sopa caliente y a trabajo constante. Detrás del negocio está Patricia Ojeda, una mujer unionina que decidió transformar la adversidad en una oportunidad. Oriunda de La Unión, se casó, formó familia en Puerto Nuevo y, con el paso de los años, cambió la agricultura por la gastronomía, movida por una pasión que —dice— “le llena el alma”.

El restaurante no nació como tal. En sus inicios, solo había un toldo, unas pocas mesas y la cocina de su casa. “Partí chiquitita con unas mesitas de afuera con un toldo, cocinando dentro de mi casa”, recuerda con orgullo. Ese primer espacio aún se conserva, no por utilidad, sino por memoria. “No lo he querido moler porque me recuerda cómo me inicié”, cuenta. Ese rincón de cemento, explica, le devuelve fuerzas cuando el cansancio pesa más que las ganas.

La fe, confiesa, ha sido su motor desde niña. Para ella, creer ha significado resistir. “Soy una mujer que cree en lo que no se ve”, dice, con la serenidad de quien aprendió que todo proceso toma tiempo. Esa convicción la acompañó durante los años que tardó en formalizar su local. “Esperé dos años para la resolución sanitaria”, comenta, consciente de que quiso hacer las cosas bien desde el comienzo. Hoy, todos sus papeles están en regla y puede decir con tranquilidad que su negocio “tiene todo en orden”.

No todo el avance fue solitario. Patricia reconoce el respaldo que recibió de programas estatales que apostaron por su empuje. “INDAP fue uno de mis pilares fundamentales… Sercotec tiene harto depositado en este lugar y en esta mujer”, afirma, valorando también la asesoría técnica y la confianza que marcaron su crecimiento.

En Sabores de Puerto Nuevo, todo se hace ahí mismo: desde la masa de las empanadas hasta los jugos naturales. “Todo lo que se sirve en este lugar es hecho aquí… los platos son contundentes”, afirma entre risas. Las verduras vienen de su huerta o de agricultores del sector. “El tomate, el cilantro, la lechuga, todo sale de acá”, agrega, convencida de que los verdaderos sabores nacen del territorio.

Pero el secreto del lugar no está solo en lo que se cocina, sino en cómo se recibe. “La gente nunca olvida el recibimiento”, asegura. Ese gesto sencillo, dice, es lo que transforma a los clientes en amigos y hace que muchos vuelvan cada año. En verano, cuando el turismo se multiplica, el restaurante se llena de vida y Patricia amplía su equipo contratando a vecinas de la zona. “La mejor temporada es el verano”, señala.

Sin embargo, hay un aspecto que le sigue preocupando: la falta de apoyo en la promoción turística. “Falta que la municipalidad hinque el diente a este lugar… publicitarlo”, plantea, convencida de que Puerto Nuevo tiene todo para ser un destino reconocido. En esa línea, hace un llamado a los propios habitantes a conocer lo que ofrece la localidad. “Invito a la comunidad de Puerto Nuevo a venir a conocer lo que hay en este lugar”, enfatiza.

El camino no ha estado exento de dolor. En 2021, la muerte de su esposo la obligó a seguir sola con el emprendimiento que habían levantado juntos. “Me siento una mujer fuerte… me he caído, pero no me he quedado en el suelo”, confiesa. Cocinar, dice, fue su manera de seguir adelante, de convertir la tristeza en energía.

Hoy, Sabores de Puerto Nuevo es más que un restaurante: es el testimonio de una mujer que, con trabajo, fe y perseverancia, convirtió un pequeño toldo en un punto de encuentro para la comunidad y los visitantes del Lago Ranco. “Si viene de Futrono: antes del Retén de Carabineros. Si viene de La Unión: pasadito del Retén”, indica, dejando la invitación abierta.

En cada plato, en cada historia que se cuenta entre las mesas, hay un mensaje que resume su vida: las cosas buenas se cocinan despacio, con identidad y con corazón local.

Puerto Nuevo Emprende es un proyecto ejecutado por Radio Oasis de Puerto Nuevo, gracias al financiamiento del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social 2025 del Gobierno de Chile y del Consejo Regional de Los Ríos.

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