Más de 19 mil participantes de los programas de PRODEMU son jefas de hogar. Y el Programa Mujeres Rurales INDAP–PRODEMU demostró resultados concretos: un 68,1% de las participantes aumentó sus ingresos brutos por ventas, mientras la proporción de mujeres que desarrollaba producción pasó de 33,4% a 89,6%. Es autonomía económica, empoderamiento y capacidad real de decidir sobre sus propias vidas.
En Los Ríos conocemos ese impacto. El programa ha trabajado en Valdivia, Panguipulli y la Provincia del Ranco, y solo el término de Mujeres Rurales fue estimado por el sindicato en alrededor de 300 mujeres afectadas en nuestra región.
Esta decisión golpea a mujeres que muchas veces cumplen una doble tarea: sostienen económicamente sus hogares y, al mismo tiempo, asumen gran parte de los cuidados de sus familias. Por eso, fortalecer su autonomía económica, se traduce en fortalecer también a sus familias y a las comunidades donde viven.
Como consejera regional voy a defender PRODEMU y las políticas públicas que entregan herramientas y oportunidades a las mujeres de nuestra región.
Las mujeres rurales, cuidadoras y jefas de hogar necesitan un Estado que las acompañe, no un Gobierno que les cierre las puertas. En un contexto de desempleo y crisis económica propiciada por este gobierno, defender su autonomía y sus ingresos es también defender el bienestar y el futuro de miles de familias de Los Ríos y de Chile.




