El Lago Ranco será escenario de un nuevo hito en la historia de ASENAV. El astillero será el encargado de construir una nueva barcaza que fortalecerá la conectividad entre Futrono e Isla Huapi, embarcación que marcará un momento histórico al convertirse en la número 200 fabricada en Valdivia en los 52 años de trayectoria de la compañía, al servicio de la industria naval chilena.
El proyecto, mandatado por el Ministerio de Obras Públicas a través de la Dirección de Obras Portuarias, permitirá incorporar una segunda nave de 39 metros de eslora para complementar la operación de la barcaza Epu Huapi, que funciona en esa zona hasta hoy, fortaleciendo y ampliando la capacidad de transporte para las más de 600 personas que habitan el territorio insular.
La nueva embarcación dispondrá de 60 metros lineales -el doble de la nave actual- para distribuir los vehículos en dos filas de estacionamiento. A ello se sumará una capacidad para trasladar a 75 pasajeros sentados, incrementando en 15 personas más el aforo que tiene permitida la barcaza vigente, lo que se traduce en un impacto positivo para una comunidad que depende de esta conexión para su movilidad en el día a día.
La integración de dos rampas representa una de las principales evoluciones operacionales del proyecto. Gracias a su configuración Roll-On/Roll-Off (Ro-Ro), los vehículos podrán ingresar y desembarcar por proa o popa, reduciendo la necesidad de realizar maniobras sobre la cubierta de carga. Además, este atributo permitirá que la barcaza pueda acercarse a la orilla por cualquiera de sus extremos, logrando mayor flexibilidad y eficiencia.
Otra de las mejoras que contempla su diseño apunta a la accesibilidad y comodidad para los pasajeros. La nave incorporará un ascensor que facilitará el desplazamiento vertical de personas con movilidad reducida hacia la cubierta superior, espacio donde se instalará una cafetería y que estará equipada con asientos más cómodos tipo pullman.
“En un territorio tan diverso como el de Chile, las embarcaciones que conectan comunidades no sólo representan un medio de transporte, sino que también parte de la infraestructura crítica que permite acceder a servicios, abastecimiento, trabajo, atención de salud y nuevas oportunidades. Por ello, nos llena de orgullo que nuestras capacidades vuelvan a ponerse al servicio de una necesidad real para mejorar la conectividad del país en la Región de Los Ríos, desarrollando una nave que estará preparada para las condiciones donde va a operar, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de cientos de personas”, destacó Germán Schacht, gerente comercial de ASENAV.
El ejecutivo destacó además el valor especial que tiene este proyecto para el astillero. “Esta barcaza marca la construcción de nuestra embarcación número 200, convirtiéndose en un hito que nos invita a mirar nuestra historia, reconocer el camino recorrido y reafirmar el compromiso que hemos asumido por aportar a la interconexión de Chile”.
“Ese propósito también estuvo presente en el sueño de nuestro fundador, Eberhard Kossmann, haciéndose realidad en 1977 con la entrega de nuestro proyecto 009, la primera barcaza para el Estado con destino a Lago Yelcho, en Palena. Hoy vemos que, después de 52 años, su legado sigue vivo en cada nave que une a diversas comunidades, a través de los archipiélagos, fiordos y lagos del sur de nuestro país”, agregó Schacht.
Ingeniería hecha a la medida del Lago Ranco
Con 39 metros de eslora, 9,5 metros de manga y 1,9 metros de calado, la nueva barcaza será diseñada especialmente para las condiciones de operación del Lago Ranco. Su ingeniería considera las características de la ribera lacustre para facilitar el uso de ambas rampas y permitir operaciones seguras de embarque y desembarque, además de una configuración propulsiva y potencia adecuada para mantener la maniobrabilidad bajo condiciones adversas de viento y oleaje.
La nave contará con dos líneas de eje independientes con hélice y timón, accionadas por motores diésel de 351 kW cada uno, además de un pumpjet en proa, destinado a facilitar las maniobras de aproximación y atraque. En materia de eficiencia, se desarrollará un casco optimizado para disminuir su resistencia durante la navegación y, con ello, contribuir a reducir el consumo de combustible requerido para su operación diaria.
En cuanto al proceso constructivo, que contempla un plazo de 565 días corridos desde la firma del contrato, el astillero valdiviano diseñará bloques y paneles transportables, que posteriormente serán trasladados hasta el sector del Lago Ranco para realizar parte relevante del ensamblaje de la embarcación in situ, lo que plantea un desafío adicional de planificación, logística e ingeniería. Una vez ensamblado, la siguiente etapa es la instalación de los distintos sistemas de la nave y, finalmente, las pruebas de puerto y navegación antes de su entrega oficial, prevista para enero de 2028.
De esta manera, ASENAV suma una nueva embarcación destinada a fortalecer la conectividad regional de Chile, junto con proyectos recientes como la modernización del ferry Andalué, que retomó su ruta para conectar Niebla y Corral en febrero de 2026; y la construcción de la futura barcaza Lucinda I para Lago O’Higgins, con entrega prevista para abril de 2027. Iniciativas que reflejan la importancia de desarrollar soluciones navales adaptadas a las características geográficas y operacionales de cada territorio, aportando a una conexión más segura, eficiente y continua para las comunidades.








