El exministro de Hacienda Nicolás Grau salió al paso de los cuestionamientos realizados por el actual jefe de la cartera, Jorge Quiroz, respecto a las proyecciones de deuda pública elaboradas durante el cierre de la administración del expresidente Gabriel Boric.
La controversia surgió luego que Quiroz afirmara que el informe fiscal anterior habría omitido compromisos por US$10.500 millones para el período 2026-2030, situación que, según explicó, podría provocar que la deuda del Estado supere el umbral del 45% del Producto Interno Bruto (PIB) hacia el año 2028. A raíz de ello, el Gobierno instruyó una investigación administrativa interna para determinar eventuales responsabilidades.
Frente a estos cuestionamientos, Grau utilizó su cuenta en la red social X para defender los cálculos realizados por la administración anterior. En una publicación, aseguró que “la proyección es consistente y no tiene errores de cálculo”.
El exsecretario de Estado explicó además que la relación entre deuda y PIB no depende exclusivamente del déficit fiscal efectivo, sino también de otros factores macroeconómicos, como la inflación, el tipo de cambio, el crecimiento del PIB nominal y los llamados movimientos bajo la línea.
En esa línea, sostuvo que el análisis presentado por el actual Ejecutivo “asume implícitamente que entre ambos informes sólo cambió la proyección del déficit de cada año”, precisando que entre ambos escenarios también hubo una apreciación del peso chileno —lo que reduce el valor de la deuda expresada en moneda local— además de cambios en las estimaciones del PIB nominal.
Grau insistió en que las diferencias entre ambas proyecciones responden a distintos supuestos económicos y no a errores técnicos. “Las proyecciones de deuda se basan, obviamente, en supuestos. Estamos hablando de proyecciones macroeconómicas a 4 años. Y podemos tener distintas visiones sobre los supuestos, pero esas diferencias no son errores”, afirmó.
Finalmente, el exministro vinculó la discusión fiscal con la tramitación de la denominada mega reforma económica impulsada por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast, actualmente en discusión en el Senado.
“Ojalá esta aclaración nos permita volver al debate importante: 1) ¿Por qué el IFP no dice nada del impacto de la mega reforma en la deuda? 2) ¿Es razonable reducir el impuesto a grandes empresas a costa de bajar el presupuesto de los hospitales (como está actualmente ocurriendo)?”, señaló.







