Un total de 141.712 llamadas ingresaron durante el año pasado al número de emergencias policiales 133 en la región de Los Ríos, según datos oficiales entregados por la Central de Comunicaciones (Cenco) de Carabineros. La cifra representa el 2,6% del total nacional, que alcanzó 5.553.117 llamados.
Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes del informe es el alto porcentaje de uso indebido de esta línea. De acuerdo con los antecedentes, el 64,1% de las llamadas —equivalentes a 90.881— fueron catalogadas como inoficiosas, falsas o sin relación con una emergencia policial. En contraste, solo el 37,1% (50.831 llamados) derivó en procedimientos efectivos.
En el desglose de las comunicaciones mal utilizadas, se detalla que el 44% correspondió a bromas (39.987 llamadas), mientras que el 24% fueron llamadas cortadas (21.811). A ello se suman un 17% de llamadas no audibles o con problemas de sonido (15.449), un 12% asociadas a solicitudes de información que no correspondían a emergencias (10.905) y un 2% por marcaciones equivocadas (1.818). También se registraron, en menor proporción, llamados con fines de insulto o consultas de orientación procedimental.
En cuanto a la evolución reciente, Carabineros comparó las cifras de marzo de este año con el mismo mes de 2025. En marzo de 2026 se contabilizaron 10.546 llamadas, de las cuales 6.229 fueron inoficiosas. En tanto, en marzo del año anterior se registraron 13.033 comunicaciones, con 9.235 consideradas no reales, evidenciando una leve disminución tanto en el total de llamados como en los casos de mal uso.
En este contexto, la institución mantiene en marcha una campaña nacional orientada a promover el uso responsable del número 133. En el marco de esta iniciativa, el mayor Víctor Echaíz, oficial de servicio de la Central de Comunicaciones de Santiago, visitó Valdivia y abordó la importancia de generar conciencia en la ciudadanía.
“La idea de esta campaña que realizamos como institución, para darle un buen uso al 133, es para que la gente pueda comprender que es un teléfono de emergencias policiales y no un teléfono de información o para realizar bromas. Buscamos mejorar y dar respuesta hacia la misma comunidad”, señaló.
El oficial también advirtió sobre las consecuencias que tiene el uso indebido de la línea, indicando que “cuando se hace una llamada, por ejemplo para hacer una broma, significa que otra persona que tiene una real necesidad de un procedimiento policial no es atendida, porque la línea está siendo ocupada por otra persona que realmente no la necesita, o hace una broma o pide otra información. La idea es que la línea esté siempre habilitada, pero para situaciones de emergencia”.
Asimismo, relevó situaciones en que llamados aparentemente incompletos pueden corresponder a casos de riesgo real. “Hay situaciones donde una persona llama en reiteradas ocasiones pero no responde. En esas ocasiones lo que hacemos es devolver el llamado, y en varias oportunidades hemos tenido emergencias reales, ya que no pueden llamar y conversar para solicitar ayuda porque por ejemplo, están siendo víctimas de violencia por su pareja, y ahí comienza un trabajo policial particular. Por eso, reiteramos la importancia de usar este número solo para emergencias reales”, enfatizó.








