El ministro del Trabajo, Tomás Rau, abordó el escenario de la próxima negociación del salario mínimo, enfatizando la necesidad de enfrentar el proceso con cautela y considerando las condiciones actuales del mercado laboral. En entrevista con La Tercera, la autoridad evitó adelantar una cifra concreta, aunque dejó entrever que el incremento podría ser moderado.
“El salario mínimo no son solo los $539 mil de hoy, sino que también hay 862 mil personas que no tienen empleo”, sostuvo el secretario de Estado, subrayando que la discusión no debe centrarse únicamente en el monto, sino también en sus efectos sobre la empleabilidad.
En esa línea, Rau advirtió que aumentos significativos podrían tener consecuencias negativas en la generación de trabajo formal, especialmente en un contexto donde las pequeñas y medianas empresas han registrado una caída en la contratación durante los últimos 16 meses. Por ello, defendió la necesidad de equilibrar cualquier alza con factores como la productividad y la realidad económica de las pymes.
Paralelamente, el Gobierno se encuentra diseñando un plan de reactivación laboral que contempla entre 40 y 45 medidas. Entre ellas, se evalúa la implementación de un crédito tributario dirigido a incentivar la contratación de trabajadores con menores ingresos, con el objetivo de dinamizar el empleo formal.
El ministro también cuestionó la gestión del gobierno anterior en materia laboral, señalando que “entregar una administración con una tasa de desempleo de 8,3% y 38 meses consecutivos sobre 8% es una falta de agenda laboral”, marcando así un contraste con las acciones que busca impulsar la actual administración.








