El parlamentario pidió oficiar a la Dirección de Obras Hidráulicas para conocer el estado actualizado de la iniciativa y exigir plazos claros para su ejecución, subrayando que se trata de un proyecto que ya cuenta con diseño aprobado y que dispone de recomendación favorable (RS) para avanzar a la etapa de licitación de obras, considerada para el segundo semestre.
El APR Daglipulli beneficia a más de 600 familias —alrededor de mil personas— de los sectores de Daglipulli, Chaquian, Tres Ventanas y Centinela, en la zona norte de la capital del Ranco quienes actualmente dependen de camiones aljibe para su abastecimiento, con un suministro intermitente y condiciones que no garantizan una calidad de vida adecuada.
De Urresti recalcó que “son más de 400 familias que están esperando durante largo tiempo . Cuatro sectores que se pusieron de acuerdo, que pudieron hacer un trabajo en conjunto y se fue superando técnicamente los distintos inconvenientes para tener este diseño.”
El senador destacó el trabajo sostenido de las dirigencias que han impulsado el proyecto durante años, mencionando a Silvia Moreira y José Cossio en Daglipulli, Juan Ríos en Chaquian y Noemí Aedo en Tres Ventanas, quienes —junto a sus comunidades— han mantenido activa la demanda por una solución definitiva.
Asimismo, advirtió que el caso refleja un problema estructural en la implementación de los sistemas de APR, donde proyectos técnicamente avanzados no logran pasar a ejecución por falta de priorización. En ese contexto, insistió en que el hecho de contar con RS debe traducirse en decisiones concretas y recursos efectivos para iniciar las obras.
El parlamentario también indicó que ha sostenido conversaciones con el alcalde de La Unión, Saturnino Quezada coincidiendo en la urgencia de destrabar esta iniciativa y avanzar en una solución que permita garantizar el acceso al agua potable en el sector norte de la comuna.
Finalmente, De Urresti enfatizó que el acceso al agua es un derecho básico y que no es aceptable que comunidades rurales deban esperar más de diez años por un proyecto que ya cumplió sus etapas técnicas. “Aquí no falta diagnóstico, falta decisión”, sostuvo, reiterando la necesidad de que el Estado avance con sentido de urgencia en la ejecución del APR Daglipulli.





