Plaga de ratones obliga a suspender clases en jardín de Lago Ranco y reabre críticas por abandono del entorno

La comunidad educativa del jardín infantil Rayito de Sol denunció la presencia de roedores y heces al interior del recinto, lo que obligó a suspender clases, advirtiendo además la existencia de espacios abandonados en los alrededores que favorecerían la proliferación de plagas. Desde el municipio, el alcalde Miguel Meza defendió la activación de protocolos sanitarios, confirmó trabajos de desratización y destacó un proyecto de remodelación por más de $220 millones para mejorar el establecimiento.

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Reciente:

Preocupación existe entre apoderados del jardín infantil y sala cuna Rayito de Sol de Riñinahue, en la comuna de Lago Ranco, luego de que se detectaran heces de roedores al interior del establecimiento, situación que obligó a suspender las clases.

Según relataron desde la comunidad, este tipo de episodios no sería aislado. Un apoderado advirtió que “es un tema de preocupación, sobre todo porque esto se repite”, agregando que se requiere “una mantención más recurrente respecto a las plagas, al pasto y a los alrededores del jardín”.

En esa línea, apuntó a factores externos que podrían estar incidiendo en la proliferación de roedores, señalando que “hay espacios abandonados, como un gimnasio cuya licitación no prosperó, que quedó lleno de pastizales, además de una casa desocupada donde incluso podrían esconderse personas”.

Asimismo, recalcó que la situación ya se ha registrado anteriormente en el sector: “Esto ya ha pasado antes. El año pasado, en el colegio que está al lado también hubo plaga de ratones y se suspendieron las clases. Entonces, es algo que se viene repitiendo año tras año”.

Desde el municipio de Lago Ranco, el alcalde Miguel Meza confirmó el hallazgo y explicó las medidas adoptadas. “La directora y el personal del jardín infantil detectaron heces de roedores en el establecimiento, por lo que activaron un protocolo que permitió trasladar a los alumnos presentes a una sala sanitizada, mientras que quienes no habían llegado fueron devueltos a sus hogares”, indicó.

La autoridad comunal agregó que “se contrató una empresa para realizar el proceso de desratización correspondiente” y precisó que “la última sanitización se realizó el 31 de marzo”.

Junto con ello, el alcalde reconoció problemas estructurales del recinto. “El establecimiento tiene muchos años y presenta una estructura precaria”, sostuvo, detallando que el municipio ya gestionó una solución de fondo: “El año pasado postulamos un proyecto de conservación y remodelación por más de 220 millones de pesos, que permitirá mejorar completamente sus condiciones”.

Finalmente, Meza ofreció disculpas por lo ocurrido, señalando que “hay situaciones que no siempre se pueden prever”, aunque aseguró que el proyecto en curso busca evitar que este tipo de episodios se repita en el futuro.

Más Noticias