A horas de que entre en vigencia el alza en el precio de los combustibles, el gremio de buses de la provincia del Ranco definió una postura de cautela frente al impacto económico que enfrentará el sector.
El presidente de la asociación, Bairon Caiguan, explicó que la decisión inicial es no traspasar de inmediato el incremento a los usuarios. “En conversaciones hemos llegado al acuerdo de que vamos a esperar más o menos una semana para ver si cambia el tema o no”, señaló.
Sin embargo, el dirigente advirtió que la medida es transitoria y que, de mantenerse las actuales condiciones, se verán obligados a ajustar los valores. “Si no, nos vamos a ver obligados a tener que subir nuevamente los pasajes. Lo habíamos subido hace poco, pero nunca esperamos encontrarnos con esto, es totalmente nuevo para nosotros”, afirmó.
La asociación agrupa a operadores de distintos recorridos en la zona sur, abarcando tanto sectores rurales como conexiones interurbanas. “Tenemos asociados para todos lados, tanto rural como hacia Valdivia, Osorno y La Unión”, detalló Caiguan, agregando que el gremio cuenta actualmente con “alrededor de 55 o 60 personas” activas.
Respecto a las próximas definiciones, el dirigente adelantó que el tema será revisado en una reunión programada para los próximos días. “Yo creo que la reunión será la otra semana, entre miércoles o jueves”, indicó.
Mientras tanto, reiteró que la prioridad es dar estabilidad a los pasajeros en el corto plazo: “Así que por ahora nos quedaríamos con las tarifas actuales, sin alza”.






