Bajo la consigna “En una Ciudad Humedal, la pirotecnia mata”, cerca de diez organizaciones animalistas y medioambientales de todo Chile iniciaron una campaña para que se elimine el show pirotécnico de la tradicional Noche Valdiviana. Las agrupaciones sostienen que el espectáculo resulta incompatible con el reconocimiento internacional de Valdivia como la primera Ciudad Humedal de Latinoamérica bajo la Convención Ramsar.
Desde las organizaciones advierten que los 15 minutos de explosiones ininterrumpidas generan consecuencias severas en el ecosistema local. Entre los principales impactos mencionan la muerte y desorientación de fauna silvestre, así como el riesgo para especies en categoría de amenaza, como el huillín.
La vocera regional de la Fundación Abogados por los Animales, Camila Ahumada, explicó que la región de Los Ríos concentra cerca del 73% de las aves acuáticas registradas en Chile, lo que incrementa la vulnerabilidad del territorio frente a este tipo de eventos. Según detalló, las detonaciones nocturnas pueden provocar vuelos desorientados, colisiones, abandono de nidos y fracaso reproductivo en distintas especies.
Asimismo, se advierte sobre la posible liberación de metales pesados tras los espectáculos pirotécnicos, los que posteriormente decantan en el agua y los sedimentos, afectando la calidad ambiental de los humedales.
El impacto no solo se limitaría a la fauna silvestre. En el ámbito urbano, las organizaciones señalan que en Valdivia existen más de 73 mil perros con dueño, sin considerar los animales abandonados. De acuerdo con la evidencia científica citada por la vocera, más del 75% de los perros experimenta miedo o altos niveles de estrés ante los fuegos artificiales, lo que puede derivar en lesiones, fugas o cuadros de ansiedad severa.
Además, sostienen que la pirotecnia afecta a personas con hipersensibilidad auditiva y a quienes presentan Trastorno del Espectro Autista (TEA), generando crisis y episodios de angustia durante las detonaciones.
A juicio de Camila Ahumada, estos antecedentes no habrían sido considerados por el municipio al mantener el espectáculo, lo que —según planteó— vuelve incoherente el evento con el compromiso ambiental que implica el reconocimiento de Ciudad Humedal. En esa línea, las organizaciones proponen alternativas como espectáculos con drones o sistemas de iluminación, que permitirían celebrar sin generar sufrimiento ni impactos negativos en el entorno.















