La Corte de Apelaciones de Puerto Montt resolvió rechazar el recurso de protección presentado por un exsuboficial de Gendarmería , separado de la institución luego de participar en una insólita venta de curantos a privados de libertad del módulo 11 de la cárcel Alto Bonito, en un hecho registrado el pasado 31 de mayo.
El episodio, que involucró a siete funcionarios, derivó en procesos administrativos, aunque solo Valenzuela terminó desvinculado. De acuerdo con los antecedentes expuestos tanto por el recurrente como por Gendarmería, el grupo habría coordinado la venta de alimentos al interior del penal con apoyo de un interno.
En su informe al tribunal, Gendarmería detalló que el exsuboficial fue sancionado antes de que concluyera el sumario, debido a que la Dirección Nacional ya había recibido “dos oficios reservados confeccionados por la Subdirección Operativa de Gendarmería de Chile, en los que se exponían los detalles de lo ocurrido”.
Asimismo, el servicio aseguró que “fue el funcionario quien recibió los dineros recibidos por la comercialización de los curantos”, precisando además que el propietario de los platos era otro funcionario no identificado.
Aunque la institución pidió que el recurso fuera rechazado con costas, esta solicitud no fue acogida por la Corte.
Otro punto destacado en la resolución fue la preocupación por la falta de controles internos durante el ingreso del alimento al penal. Según se señaló, en el proceso “se repitió en varias oportunidades la entrada y salida de personas desde el recinto penal sin que existan revisiones de quienes transitaron”, situación que, indicó el tribunal, debe ser investigada y corregida.
Con esto, el tribunal dejó firme la decisión administrativa que separó al exsuboficial de sus funciones en Gendarmería.
















