La Asociación de Buses Interurbanos de Chile expresó su “profunda sorpresa y preocupación” tras el anuncio del Gobierno respecto al alza en los precios de los combustibles y las medidas de mitigación informadas, acusando que el sector no fue incluido en dichas iniciativas.
Desde el gremio recalcaron que la industria del transporte interurbano moviliza a más de 60 millones de pasajeros al año, cumpliendo un rol clave en la conectividad del país. En ese contexto, lamentaron “no haber sido escuchados por las autoridades”, pese a haber advertido oportunamente los efectos que este escenario tendría sobre un servicio esencial.
Uno de los principales puntos de alerta dice relación con el impacto directo en los costos operacionales. Según detallaron, el incremento del diésel repercute de manera inmediata en la estructura de gastos del sector, lo que podría derivar en un aumento de hasta un 21% en el valor de los pasajes.
En términos concretos, el gremio proyecta alzas de hasta $2.000 en los boletos por cada $100 de incremento en el precio del combustible. Bajo este escenario, ejemplificaron que un pasaje hacia Puerto Montt podría elevarse hasta los $16.000 o $17.000 en los próximos días.
La gerenta general del gremio advirtió que esta situación impacta directamente a quienes dependen del transporte interurbano para desplazarse entre regiones, subrayando que se trata de un servicio fundamental para millones de personas a lo largo del país.
Frente a este escenario, desde ABI A.G. hicieron un llamado a las autoridades a revisar las medidas adoptadas e incorporar al sector en los mecanismos de apoyo. “Esperamos que el Gobierno corrija esta omisión y considere a todos los actores del sistema. Aquí no solo está en juego la sostenibilidad de la industria, sino también el acceso de millones de personas a un transporte seguro y accesible”, concluyó Navarrete.
El gremio agregó que continuará monitoreando la evolución del alza en los combustibles y evaluando sus efectos en la operación del transporte interurbano.






