En medio del debate sobre la política migratoria del gobierno, el presidente José Antonio Kast matizó recientes declaraciones respecto a la expulsión de migrantes en situación irregular, planteando que la medida no se ejecutará de manera inmediata ni masiva en un solo proceso.
El mandatario abordó sus dichos emitidos durante la campaña presidencial, cuando en un debate televisivo afirmó: “No vamos a empadronar, ni a regularizar a ninguno. Les estamos señalando que les quedan 92 días. Después de eso, cualquier persona no tendrá beneficios del Estado”.
Sin embargo, la noche de este miércoles 18 de marzo, el jefe de Estado introdujo matices a esa postura, reconociendo las dificultades operativas de una expulsión a gran escala. En ese contexto, señaló que “es evidente que en un día uno no va a sacar a 300 mil personas, pero uno está dando una señal”, reforzando que la intención del gobierno apunta a establecer un criterio claro frente al ingreso irregular.
En la misma línea, Kast enfatizó que quienes hayan ingresado al país fuera de los mecanismos formales deberán eventualmente enfrentar su situación, afirmando que “si usted entró por la ventana y no por la puerta, en algún minuto va a tener que salir”.
Asimismo, el presidente descartó que se implemente una persecución masiva para ubicar a estas personas, aunque advirtió que el Estado tendrá instancias de control. “No los vamos a poder encontrar a los 300 mil de una vez, y no queremos hacer una persecución lugar por lugar, pero cada una de las personas sabe que tiene que encontrarse con el Estado en algún momento”, sostuvo.
Las declaraciones se producen en un contexto de discusión sobre el alcance y viabilidad de las medidas migratorias anunciadas por el Ejecutivo, así como sobre sus implicancias sociales y administrativas.






