Autoridades de la Región de Los Lagos solicitaron al Gobierno evaluar la implementación de un horario único durante todo el año en la zona, con el objetivo de evitar los cambios estacionales que actualmente se realizan en el país.
La iniciativa es impulsada por el gobernador regional Alejandro Santana y el alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, quienes firmaron un oficio que será enviado a la Delegación Presidencial y al Ministerio de Energía, buscando anticiparse al próximo cambio de hora programado para abril.
La propuesta apunta a que la región adopte un sistema similar al vigente en Aysén, Magallanes y la Antártica Chilena, donde se mantiene permanentemente el horario de verano.
Sobre la iniciativa, el gobernador Santana sostuvo que la medida se fundamenta en distintos factores técnicos y sociales. “Estamos convencidos de que existen argumentos técnicos, productivos y sociales para avanzar en esta medida. La productividad también tiene que ver con el descanso, con la seguridad y con la posibilidad de que las personas puedan compartir más tiempo con sus familias. Desplazarse con luz es muy distinto a hacerlo en la oscuridad”, afirmó.
Según indicaron las autoridades, el planteamiento considera antecedentes técnicos vinculados a salud, productividad, seguridad, consumo energético y calidad de vida, además de estudios que advierten sobre los efectos que el cambio de hora puede provocar en el sueño, el rendimiento y el bienestar de las personas.
En ese contexto, también se anunció que académicos y especialistas elaborarán un estudio para analizar los impactos del cambio estacional del horario en la región y aportar antecedentes al debate.
Las autoridades recordaron que esta propuesta viene siendo impulsada desde el año pasado. En esa línea, el alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, enfatizó que el país mantiene una práctica cada vez menos utilizada a nivel internacional. “Chile es el único país de Sudamérica que mantiene estos cambios de horario. La mayoría de los países ya ha terminado con esta práctica, y cerca del 60% de las naciones del mundo también lo ha hecho. Este es un tema que afecta especialmente a los niños, a la seguridad y al uso de los espacios públicos”, concluyó.






