El Movimiento Ciudadano de La Unión emitió un comunicado público en el que fija su postura frente al llamado a realizar un “entierro simbólico del nuevo hospital”, manifestación convocada para el domingo 15 de febrero desde calle Los Tilos, en el sector El Maitén.
La agrupación sostuvo que, si bien reconoce que el proceso ha sido complejo y que la construcción del recinto ha enfrentado retrasos derivados de hallazgos arqueológicos y posteriores negociaciones entre la empresa concesionaria y el Estado, su posición es clara: “nuestra intención es celebrar el nacimiento de este proyecto vital para nuestra comunidad, no enterrarlo”.
En el comunicado, el movimiento recalca que recientemente se determinó que la empresa recibiría una compensación cercana a los $138 millones, en lugar de los más de 49 millones de dólares que inicialmente solicitaba. A juicio de la organización, esta decisión representa “un paso positivo hacia la reanudación de las obras”.
Desde la agrupación enfatizaron que el momento exige fortalecer la esperanza ciudadana y remarcaron que el movimiento ha sido validado por autoridades políticas y ministeriales a nivel nacional, más que a nivel local. En ese contexto, lamentaron que no se generaran antes manifestaciones masivas cuando —según indican— se realizaron llamados urgentes a la unidad para exigir la continuidad del proyecto hospitalario.
“La construcción de un hospital no es solo un proyecto arquitectónico; es un compromiso con la salud y el bienestar de todos nosotros. En lugar de enterrar un sueño, debemos unirnos para apoyarlo y trabajar juntos por su realización”, señala el documento.
La declaración surge en respuesta al llamado realizado por el exconsejero regional Armando Quezada, destituido de su cargo por el Tribunal Electoral Regional en noviembre de 2021 y condenado a cinco años de inhabilidad para ejercer cargos públicos, quien convocó a una marcha fúnebre “por la salud de La Unión y por el hospital”, actividad que ha generado reacciones divididas en la comunidad.

















