La tensión interna en el Partido Nacional Libertario (PNL) continúa escalando luego de las duras declaraciones del diputado Cristián Labbé, quien apuntó directamente contra la directiva del partido y su presidente, Johannes Kaiser, a raíz de la decisión de la colectividad de no integrar el próximo Gobierno de José Antonio Kast.
En conversación con Tele13 Radio, el parlamentario cuestionó el manejo interno del partido y vinculó el congelamiento de la militancia de Ana Victoria Quintana —quien suena como eventual subsecretaria de Prevención del Delito— con una lógica de control político. A su juicio, esta situación “puede ser leída como una salida elegante, pero finalmente lo que está demostrando es que el partido logra tener el control sobre sus militantes, los militantes dejan y pierden la soberanía de poder tener una opinión o de poder tener una visión distinta con respecto a lo que tiene la directiva de manera bien autoritaria”.
Labbé afirmó que sus discrepancias con Johannes Kaiser no fueron consideradas y que la reacción de la dirigencia fue desproporcionada. “Estas diferencias para mí le hacen bien al partido, pero pareciera que a ellos no les gustó esta discrepancia, y termina siendo —y lo digo con mucha responsabilidad— matonesco como directiva”, sostuvo, agregando que “da lata ser parte de un partido, jefe de campaña, y que termine vetando a los militantes, no solo a mí, sino que a todos”.
En esa línea, el diputado advirtió sobre prácticas que, a su juicio, contradicen el pluralismo interno. “Pueden existir diferencias o discrepancias, pero lo que no puede haber es un totalitarismo donde si no piensas como yo, no eres parte del club”, remarcó, señalando además que estas tensiones evidencian que el PNL “es un partido joven y que se puede ir corrigiendo en la medida que tenga más tiempo de rodaje en política”.
Respecto de su relación con la directiva, Labbé reconoció que se mantiene distante. “Es una relación alejada, tibia (…) no es personal, es una discrepancia con la directiva, institucional. Es una relación distante política”, precisó.
El parlamentario también cuestionó duramente la negociación del PNL con el Partido Republicano para integrar el próximo gabinete. “No se negoció bien, no se articuló bien por parte de la directiva, porque al final no se trata de qué ministerio estás pidiendo, se trata de estar y ser parte de un gobierno”, afirmó, advirtiendo que el partido “no puede amputarle las piernas políticas o las piernas técnicas, tácticas, al resto de los militantes”.
Finalmente, Labbé manifestó su total desacuerdo con la idea planteada por Kaiser de ejercer una “oposición amigable” al Gobierno de Kast. “Discrepo absolutamente. ¿Va a ser una oposición amigable? ¿Qué es eso? La oposición es oposición. No existen medias tintas”, enfatizó.
En un mensaje directo al presidente del partido, cerró señalando: “Le diría a Johannes Kaiser que sea más humilde, deje correr el gobierno y la administración de José Antonio Kast, para luego ver cómo podemos sumar o restar. Esa soberbia de decir ‘vamos a hacer esto y esto’, una oposición amigable, no existe”.

















